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Cardenal Terrazas:Hay que gritar paz
“Hoy comienza la misión de la Iglesia. Los que estamos hoy aquí y los que escuchan este mensaje tenemos la misión de escuchar al Señor que nos dice: La Paz hay que decirla, hay que gritarla aunque nos les guste a los que prefieren guerra, a los que prefieren confrontaciones, a los que prefieren tener al pueblo persiguiéndose unos a otros”, de esta manera el Cardenal Julito Terrazas convocó a preservar la paz en nuestro país.
“Haber hagamos la prueba nosotros, vamos a nuestras casas, a nuestras calles y a nuestras plazas hoy, mañana y pasado, como lo hemos hecho estos quince días en que nadie quiere hablar de la paz y todos se preparan para la guerra. ¿Será que se puede celebrar la fiesta de Pentecostés con un Espíritu contrario a lo que le Señor nos enseña?”, dijo refiriéndose a la situación que se vive en el país.
Tenemos que seguir hablando de Paz, pero la paz tal como la quiere Dios, no la paz de los cementerios, no la paz de las cárceles donde no se deja hablar a muchos, donde no se permite que ni siquiera se los vea como lo hemos podido constatar ayer al visitar nuestra cárcel de Palmasola. No es esa la paz que quiere el Señor, resaltó.
Dicen que para terminar los conflictos hay que ampliar las cárceles y meter a todos los que no piensan como los que están de turno y esa no es solución, esa no es solución. Nuestro Dios tiene una manera de pensar tan grande y tan hermosa que dice: Vayan y díganles que yo me olvido de sus pecados, que yo no los tengo en cuenta, que yo les perdono, pero ustedes tiene que aprender a perdonar, ustedes no tienen que cansarse de perdonar como nos ha pedido el Papa Francisco, dijo.
Hoy nos toca a nosotros hablar de la paz en un país donde no reina el deseo de vivir en paz, hablar de la justicia donde todavía tenemos miles de hermanos en las cárceles sin que hayan sido juzgados, hablar de la solidaridad cuando estamos acostumbrando a nuestra gente a que pida y no ponga de su parte aquello que es humano dar para poder hacer entre todos una pueblo, una ciudad mucho más hermana y participativa, puntualizó.
NUEVO RECTOR NACIONAL DE LA U.C.B.
"La formación en la UCBSP no excluye para nada la consideración y trabajo con las otras dimensiones humanas" Mgr. Marco Antonio Fernández Calderon Nuevo Rector Nacional de la UCB.
“Nuestra identidad católica nos impone la búsqueda de una auténtica excelencia en la formulación, acción y compromiso en todas las actividades que en la U.C.B. realizamos al servicio de nuestro país”, afirmó el Mgr. Marco Antonio Fernández Calderón al ser posesionado como Rector Nacional de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” por el Gran Canciller S.E.R. Dr. Jorge Herbas Balderrama, OFM, Obispo Prelado de Aiquile, en solemne acto realizado el pasado martes 14 de mayo en la Capilla Mayor San Pablo con la asistencia del Excelentísimo Nuncio Apostólico, Autoridades Nacionales de la U.C.B., representantes de la Iglesia, Autoridades civiles, cuerpo diplomático, Autoridades de las cuatro Unidades Académicas Regionales, Decanos, Directores, Docentes, Administrativos, representantes de los Centro de Estudiantes e invitados especiales.
El Rector Nacional Marco Antonio Fernández Calderón resaltó partes salientes de la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae que deben ser tomadas en cuenta como línea de trabajo para la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” (UCBSP), destacando entre las mismas la siguiente: “la tarea privilegiada de una Universidad Católica es la de unificar existencialmente, en el trabajo intelectual, dos órdenes de realidades que muy a menudo tienden a oponerse como antagónicas: la búsqueda de la verdad y la certeza de conocer ya la fuente de la verdad”.
También afirmó que la dimensión religiosa de la formación en la UCBSP “no excluye para nada la consideración y trabajo con las otras dimensiones humanas (la social, la económica, la política, la cultural, etc.) sino que, más aún, nos exige el brindar a esas otras dimensiones una respuesta con mayor autenticidad y compromiso.
Por otra parte, el nuevo Rector Nacional Marco Antonio Fernández C. sostuvo que “es esta nuestra identidad católica la que nos propone y nos exige brindar a nuestros estudiantes una formación con una menta- lidad de servicio. Nuestros jóvenes estudiantes deben tener la capacidad de interesarse y preocuparse por los demás y cultivar un espíritu generoso que los lleve a actuar creativamente en la búsqueda de soluciones a las diversas problemáticas que se presentan. Para ello es vital que nuestra Universidad prepare a los jóvenes para tener una actitud de generosa ayuda y aporte a sus semejantes, de fraternidad cristiana alejando al mismo tiempo el peligro de formar personas que sólo busquen disfrutar egoístamente los beneficios de los estudios realizados.
El compromiso y consecuencia con nuestros valores, expresó el Rector Nacional Marco Antonio Fernández, deberá llevarnos, tal como lo señala el documento Ex Corde Ecclesiae, a “convencernos de la prioridad de lo ético frente a lo técnico, de la primacía de la persona humana sobre las cosas, de la superioridad del espíritu sobre la materia”.
Mgr. Marco Antonio Fernández Calderón
Boliviano de nacimiento, realizó cursos doctorales en Business (Tulane University, New Orleans). Cuenta con un Master en Management (MM) también de Tulane University, además de una Maestría en Economía Empresarial (MEE) del INCAE, Costa Rica. Es Licenciado en Economía de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”. Realizó programas de estudio especializados en Emprendimiento (Babson College, USA) y en Competitividad (Harvard Business School, USA).
Ha sido Director de la Maestría en Administración de Empresas y de la Maestría en Finanzas Empresariales en Maestrías para el Desarrollo (MpD) de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” y dirigió el “Instituto para el Emprendimiento y la Competitividad” de la Escuela de la Producción y la Competitividad (ePC) de la U.C.B.
Lidera las áreas de Emprendimiento y Competitividad en MpD. Es profesor de las materias de Desarrollo del Espíritu Emprendedor y Creación de Nuevas Empresas, Competitividad, Toma de Decisiones y Comporta- miento Organizacional en las Maestrías de MpD y profesor de Espíritu Emprendedor en la Escuela de la Producción y la Competitividad y en la Carrera de Administración de Empresas de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”.
Es miembro del Directorio de diversas organizaciones privadas y sin fines de lucro, particularmente las que apoyan el desarrollo emprendedor en Bolivia. Ha desempeñado funciones ejecutivas en diversas instituciones del ámbito financiero del país. Efectuó asesorías en empresas y organizaciones privadas y públicas en temas de Desarrollo y Promoción del Espíritu Emprendedor, Competitividad Empresarial, local y nacional.
Es autor de dos libros sobre desarro- llo emprendedor: “El Espíritu Emprendedor: Aspectos Teóricos y casos de emprendedores en Bolivia” y “Políticas Públicas para promover la creación de emprendimientos dinámicos”. También es autor y Director de la investigación Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Bolivia, habiendo publicado los Reportes Nacionales del 2008 y del 2010. Además, ha realizado otras numerosas investigaciones, casos de estudio y artículos en los temas de Desarrollo del Espíritu Emprendedor, Competitividad Empresarial y Gerencia y Comportamiento en las Organizaciones.
Es Profesor Asociado del curso de Microeconomía de la Competitividad en Bolivia del Instituto para la Estrategia y la Competitividad del Harvard Business School de Harvard University y durante su vida académica ha recibido, en numerosos ocasiones, la distinción como Mejor Profesor de la Maestría en Administración de Empresas de Maestrías para el Desarrollo de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”.
Es fundador del Movimiento Apostólico de Schoenstatt en Bolivia, Líder Nacional nombrado por la Fundación Avina y Socio de la Fundación Aldeas Infantiles SOS Bolivia.
Está casado con Ana María Alipaz Echazú y tiene 4 hijos, 3 varones y una mujercita, según él sus mejores obras.
Ceremonia Especial
El Gran Canciller de la U.C.B., Mons. Dr. Jorge Herbas Balderrama, OFM, presidió la ceremonia especial de la posesión del Rector Nacional, Mgr. Marco Antonio Fernández Calderón, así como la Eucaristía de Acción de Gracias conmemorando el Cuadragésimo Séptimo Aniversario de la fundación de la U.C.B.
María, ícono sacramental del Espíritu Santo
Ciertamente en la Iglesia Católica se promueve la devoción a la Virgen María bajo muchísimas advocaciones y devociones. Ello ha dado pie a que algunos teólogos protestantes critiquen la veneración excesiva a la Virgen María que, según ellos, ha venido a suplantar el culto debido al Espíritu Santo. Posiblemente muchas personas devotas rechazarán esta crítica. Pero sin embargo hay que examinarla objetivamente para corregir excesos allí donde los hubiera y sobre todo para profundizar en la relación entre la Virgen María y el Espíritu, problema todavía pendiente en la teología.
El mismo Jesús, si bien se reveló como el Hijo eterno del Padre (Abbá), fue bastante parco al hablar de la Rúaj, termino hebreo original para designar al Espíritu. En sus palabras de despedida a sus discípulos en la última cena, reconoce en tono de lamento que todavía tenía muchas cosas por decirles pero que todavía no eran capaces de entender. Les promete que les enviará la Rúaj de la Verdad que les guiará hacia la Verdad completa (Jn 16, 13).
De hecho el mayor secreto que Jesús no alcanzó a revelar se refería a la misma Rúaj Santa, a la que en un fragmento del “Evangelio a los Hebreos” identifica cómo a su madre: “Hace poco me tomó mi madre, la Rúaj Santa, por uno de mis cabellos…” (cf. Mt 4, 1). San Jerónimo quien recoge este fragmento simplemente encuentra lógica esa identificación ya que la palabra hebrea para designar al Espíritu es Rúaj, de género femenino.
Jesús en su predicación pública no habló mucho de la Rúaj Santa. Al inicio de su vida pública trató de explicar a Nicodemo, magistrado judío, que para entrar en el Reino de Dios hay que renacer del agua y de la Rúaj, pero al ver la interpretación carnal dada por Nicodemo, decidió no hablar de cosas celestiales y limitarse a las cosas terrenales (Jn 3, 3-12). Sufrió al escuchar la terrible blasfemia de los escribas, quienes al ver cómo Jesús expulsaba a los demonios en el nombre de la Rúaj Santa, identificaron a ésta con Beelzebul, el príncipe de los demonios. De aquí la reacción de Jesús que, profundamente dolido, les advierte que “el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón nunca, antes bien será reo de pecado eterno" (Mc 3,22-30 pp.).
Estos dos episodios explican por qué Jesús renunció a desvelar el misterio de la Rúaj Santa, lo cual constituye que el “secreto pneumatólogico”. Jesús prefirió revelar al Padre, aun sabiendo que al declararse como Hijo de Dios, sería condenado a muerte por blasfemo, dado el monoteísmo rígido que todavía profesaba el pueblo judío.
El misterio pneumatológico subsiste todavía hoy. Por ello hay que tratar de profundizarlo. Una de las claves es la Virgen María, elegida para ser la Madre de Jesús, el Hijo de Dios encarnado en su seno. San Francisco de Asís, llevado por su gran amor a la Virgen María, la llama la “Esposa del Espíritu Santo”. Esta expresión ha dado lugar a una fuerte corriente de devoción mariana que la invoca a María con ese nombre. Pero, sin embargo, ese atributo no tiene base bíblica, ni tampoco lingüística, ya que Espíritu, si bien en latín es masculino, en hebreo y en arameo, las lenguas empleadas por Jesús en su lectura bíblica y en su predicación es femenino.
Hay otra vía más apropiada para relacionar a la Virgen maría y al Espíritu. El Evangelio de Lucas, escrito en griego, describe la escena en la que el ángel Gabriel, designado para anunciar y proponer a María el misterio de la encarnación, le saluda con la palabra “¡Jaire!” o sea “¡Alégrate!” A continuación la llama “Kejaritomene”, término griego traducido como “llena de gracia”. La palabra “gracia” puede entenderse teológicamente como “la gracia Increada” o sea el Espíritu.
Por lo tanto cabe traducir esa expresión como “la inhabitada por la Rúaj Santa”. Ese atributo explica por qué la Iglesia Católica ha definido el dogma de la “Inmaculada Concepción de la Virgen María, queriendo explicar cómo ella ya desde el primer momento de su existencia estuvo llena de la presencia divina. En la encarnación se realiza el gran misterio del Hijo de Dios quien se hace hijo de María. De esa manera la Rúaj Santa, como la Madre celestial, se une a la Virgen María, la Madre terrenal de Jesús.
Completando esta idea nos atrevemos a parafrasear las palabras de Jesús a referidas al Padre, “Quien me ve a mí, ve al Padre” (Jn 14, 9), y aplicarlas a la inhabitación plena de la Rúaj Santa en María: “Quien me ve a mí, ve a la Madre celestial”. Por ello María puede ser designada como la vía más propicia para conocer a la Rúaj Santa, o sea el icono sacramental más bello del Espíritu Santo. Para profundizar el tema me remito al valioso librito “Rúah Santa” del jesuita argentino Alberto Ibáñez, publicado por la Editorial Lumen en Buenos Aires.
Marcha en silencio pedirá liberación de obispos sirios secuestrados
(Ciudad de Vaticano/ Roma) El martes 21 de mayo, los cristianos de Amman (Jordania) marcharán en silencio con velas para pedir la liberación de los dos obispos de Aleppo (Siria), Mar Gregorios Yohanna Ibrahim (sirio-ortodoxo) y Boulos al-Yazigi (greco-ortodoxo) un mes después de su secuestro por parte de desconocidos.
El Arzobispo Maroun Laham, vicario patriarcal para Jordania del Patriarcado Latino de Jerusalén, dijo a la agencia vaticana Fides que “en la marcha participarán todas las iglesias cristianas. Saldremos de la Catedral Ortodoxa de Amman para llegar a la siriaca, pasando por la catedral católica de rito latino”.
“De esta manera los cristianos de Amman y Jordania desean unirse a la oración que se eleva de todos los cristianos en el mundo árabe, para que sean liberados nuestros hermanos obispos y todos las otras víctimas del secuestro”, añadió.
La marcha silenciosa fue convocada por la Asamblea de Jefes de las Iglesias en Jordania. En enero de 2009, ya se organizó una marcha similar en Ammán para exigir el fin de la campaña militar “Plomo Fundido” llevada a cabo por el ejército israelí en la Franja de Gaza.
Obispos de Brasil rechazan “matrimonio” entre personas del mismo sexo
(Brasilia / Brasil) La Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB por sus siglas en portugués), expresó su rechazo a una resolución que determina reconocer como matrimonio las uniones del mismo sexo.
El Secretario General del Consejo, Mons. Leonardo Steiner, manifestó el rechazo de los prelados a esta decisión firmada por el Presidente de Corte Suprema de Brasil, Joaquim Barbosa.
El presidente de la Comisión Episcopal para la Vida y Familia, Mons. João Carlos Petrini, habló a los Obispos presentes en la reunión sobre el tema y recordó a los Prelados la realidad de la familia y la norma objetiva del matrimonio. El Obispo se refirió a los riesgos que esta medida conlleva.
En el transcurso del debate según informó el sitio web oficial de la CNBB "se consideró la declaración oficial de la CNBB en mayo de 2011 como la unión entre personas del mismo sexo: 'La diferencia sexual es original y no un mero producto de una elección cultural. Matrimonio natural entre el hombre y la mujer, así como la familia monogámica es un principio fundamental del derecho natural'".
Otra referencia recordada en la reflexión fueron las consideraciones sobre proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales de la Congregación de la Doctrina de la Fe en el cual afirma que “la Iglesia enseña que el respeto hacia las personas homosexuales no puede llevar, de modo alguno, a la aprobación del comportamiento homesexual o al reconocimiento legal de las uniones homosexuales”.
Según las directrices de este organismo de la Santa Sede “el bien común exige que las leyes reconozcan, favorezcan y protejan la unión matrimonial como base de la familia. célula primaria de la sociedad”.
“Reconocer legalmente las uniones homosexuales o igualarlas al matrimonio, significaba no sólo aprobar un comportamiento errado, como consecuencia de convertirlo en un modelo para la sociedad actual. pero también es ensombrecer valores fundamentales que hacen parte del patrimonio común de la humanidad. la Iglesia no puede dejar de defender estos valores, para el bien de los hombres y de toda la sociedad”, indica.
Los Obispos brasileños se pronunciaron más formalmente sobre este asunto por medio de un mensaje a las comunidades, que se dió a los periodistas en una conferencia de prensa el jueves por la tarde.
Homilía del Cardenal Julio Terrazas,19-04-2013
Amadísimos hermanos y hermanas:
Les invito a tomar asiento para que podamos escuchar y meditar lo que nos dice el Señor este domingo, porque de eso se trata, de escuchar al Señor. Los santos nos ayudan a escuchar, pero perderíamos nuestro tiempo si nos dedicáramos solo a escuchar las cosas que dicen de los santos: que es bueno, que hace llover… y nos perdemos en eso. Si ellos son santos como San Luis y San expedito (Patronos de esta comunidad) es porque escucharon la Palabra y la llevaron a la práctica.
Qué lindo cuando nos reunimos, poder contarnos qué es lo que avanza en nuestra vidas ¿nos hacemos mejores o nos hacemos más egoístas? Porque es el peligro y después los hacemos pelear a nuestros santos comparándolos y viendo que santo le regala más a quien.
Hoy con toda la Iglesia, con todos los creyentes queremos alegrarnos porque formamos la Iglesia del Señor y porque sabemos que un día como hoy, la Iglesia comienza a peregrinar por el mundo a través de más de 20 siglos tratando de cumplir el mandato que el Señor le ha dado: Vayan a todos los pueblos, lleven buenas noticias.
Qué bonito seria que al salir de aquí todos llevemos buenas noticias a nuestro país ¿será que nos aguantan?, miren que el Señor hoy día se presenta, y ayer lo hemos meditado en la cárcel con todos los presos, ¿qué pasa si el Señor se presenta delante de ustedes y les dice: La Paz este con ustedes?
Haber hagamos la prueba nosotros, vamos a nuestras casas, a nuestras calles y a nuestras plazas hoy, mañana y pasado, como lo hemos hecho estos quince días en que nadie quiere hablar de la paz y todos se preparan para la guerra. ¿Será que se puede celebrar la fiesta de Pentecostés con un Espíritu contrario a lo que le Señor nos enseña?
Hoy comienza la misión de la Iglesia. Los que estamos hoy aquí y los que escuchan este mensaje tenemos la misión de escuchar al Señor que nos dice: La Paz hay que decirla, hay que gritarla aunque nos les guste a los que prefieren guerra, a los que prefieren confrontaciones, a los que prefieren tener al pueblo persiguiéndose unos a otros.
Tenemos que seguir hablando de Paz, pero la paz tal como la quiere Dios, no la paz de los cementerios, no la paz de las cárceles donde no se deja hablar a muchos, donde no se permite que ni siquiera se los vea como lo hemos podido constatar ayer al visitar nuestra cárcel de Palmasola. No es esa la paz que quiere el Señor.
Cuando vio que los discípulos se dieron cuenta de que las llagas que llevaba el Señor las tenía y la mostraba, se llenaron de alegría y le Señor les dice: vayan ahora y anuncien y perdonen.
Dicen que para terminar los conflictos hay que ampliar las cárceles y meter a todos los que no piensan como los que están de turno y esa no es solución, esa no es solución. Nuestro Dios tiene una manera de pensar tan grande y tan hermosa que dice: Vayan y díganles que yo me olvido de sus pecados, que yo no los tengo en cuenta, que yo les perdono, pero ustedes tiene que aprender a perdonar, ustedes no tienen que cansarse de perdonar como nos ha pedido el Papa Francisco.
El cristiano no tiene que cansarse de perdonar y, nuestra devoción, los santos, tienen que llevarnos a eso porque ellos han sido modelos de perdón, de reconciliación, no han sido modelos para regalar cosas, sino para regalar el corazón a fin de que el amor de Dios penetre realmente en nosotros y sea realmente hijos de dios, todos por igual.
Pentecostés, fíjense cómo lo dicen los hechos de los Apóstoles, dice que llegó el Espíritu como un viento fuerte. Santa Cruz sabe muy bien lo que son los ventarrones. Se apareció en forma de viento impetuoso. El Espíritu llega para dar nueva vida, pero para que esa vida nueva se vea es importante derribar todo lo que está mal hecho en nuestros propios corazones, no hay otra forma; nos podemos llenar de mil estampitas o cualquier devoción pero si nuestro corazón no cambia es imposible que podamos llamarnos seguidores del Señor de la vida.
Vamos a hacer un esfuerzo en este día de Pentecostés. Tenemos que hacerlo para que realmente el Espíritu entre en nuestra Iglesia, en nosotros. Ayer el Santo Padre se ha reunido con más de 100.000 representantes de diversos movimientos apostólicos del mundo. Desde hace poco hay esa costumbre de que se espere la llega del Espíritu Santo entre todos, para todos, no como privilegio de algunos, porque nadie se puede apoderar e la fuerza del Espíritu para decir “a mí sí que me guía y a los otros no”. El Espíritu llega para todos y se cumple así la palabra de Pablo a los corintos.
“Formamos un solo cuerpo, todos somos distintos como miembros pero formamos un solo cuerpo; entonces la cabeza no puede estar protestando contra los pies, las manos no pueden estar protestando contra el corazón, todos formamos la unidad de un solo cuerpo donde la cabeza es Cristo, Él es quien nos envía a todos y cada uno tiene una misión que hacer. Y nunca es una misión que se impone por la fuerza que se cree una misión que no puede ser compartida con los otros.
Anoche en esa vigilia con el Santo Padre se ha producido eso que a veces repetimos con mucha frecuencia nosotros: hemos vivido un Pentecostés, cuando voy a las confirmaciones siempre escucho que los jóvenes viven el Pentecostés y no cambia nada. Se acabó la confirmación y se acabó la fe, se van.
Pentecostés no es un Spray para estar bonitos un ratito. Como nos dice el Papa, cuidado con los católicos de salón, esos que están bien mientras tiene sus cosas propias pero que tienen alergia a hacer el bien a los demás, que tienen alegría y miedo para decir la verdad frente a tanta mentira organizada.
A veces estamos encerrados como los discípulos, con las puertas cerradas por miedo y una Iglesia no puede tener las puertas cerradas y la Iglesia somos nosotros, nosotros somos esa puerta por la que Cristo llega al mundo. Tenemos que abrir esa puerta para que entren los pecadores, los justos, los buenos, los regulares, para que todos sientan que Dios es el Dios de todos y no es el Dios que bendice solamente a algunos que tiene ideas más o menos parecidas.
Recordemos entonces lo del viento impetuoso ¿qué hizo el Señor con los discípulos? Sopló sobre ellos, les dio su Espíritu y les dio la misión de que vayan y hablen, anuncien y hagan discípulos a todos.
Trabajen, el reino de dios hay que hacerlo presente en medio de las dificultades que nos tocan vivir, aunque cueste. De repente nos podemos ganar alguna persecución, algún insulto, nos podemos ganar las burlas… pero todo es estaba previsto porque todo eso nos exhortó el Señor para enseñarnos como es que tenemos que ser sus discípulos.
Hoy nos toca a nosotros hablar de la paz en un país donde no reina el deseo de vivir en paz, hablar de la justicia donde todavía tenemos miles de hermanos en las cárceles sin que hayan sido juzgados, hablar de la solidaridad cuando estamos acostumbrando a nuestra gente a que pida y no ponga de su parte aquello que es humano dar para poder hacer entre todos una pueblo, una ciudad mucho más hermana y participativa.
Queridos hermanos, la fiesta de Pentecostés es el culmen de la Pascua, cuidado con hacer esas divisiones que a veces encontramos…. Es importante llenarnos del Espíritu que no da Cristo resucitado.
Que este Espíritu nos llene queridos hermanos, se los deseo de corazón. A todos los que están viniendo de otros pueblos, a todas las comunidades de esta parroquia…
Que el impulso que recibimos los domingos nos permita escuchar esa palabra de vida, esa palabra que nos pide cambios en nuestra vida, no solo cambios en las estructuras pasajeras, cambios en nuestro corazón y en nuestra mente. Eso es hacer que Dios produzca un cada uno de nosotros el hombre nuevo, la mujer nueva con un pensamiento claro, de vida de justicia, de amor, de libertad; con una palabra siempre clara, sin atropellos a la conciencia de nadie pero dejando que seamos capaces de decir que para nosotros la gloria que buscamos es que Dios sea amado, sea conocido y sea escuchado por todos y en toda nuestra Patria. Amén.
Homilía de Mons. Sergio Gualberti, 19-05-2013
PENTECOSTÉS: ESPÍRITU DE VIDA
La venida del Espíritu Santo sobre María y los Apóstoles reunidos en el Cenáculo, es el cumplimiento de la promesa hecha por Jesús en la última Cena: “Cuando venga el Consolador que les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad… él dará testimonio de mí”. (Ev) y es la plenitud de la Resurrección del Señor. El Resucitado, desde el día de Pentecostés, seguirá presente en la historia de la humanidad a través de su Espíritu y de manera particular acompañará a la Iglesia, que acaba de nacer.
En la 1ª lectura de los Hechos nos presentan las características que, desde sus comienzos y para siempre, deberá tener la Iglesia. “Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar”: la Iglesia nace como comunidad unida por el único Señor, Jesucristo muerto y resucitado, y todo cristiano tiene que vivir su fe en comunión con los hermanos.
Comunidad guiada por el Espíritu Santo, que es Espíritu de vida, verdad, el amor y la valentía, significados en las imágenes del viento y las llamas de fuego. Estos signos expresan el poder del Espíritu Santo, poder que provoca el cambio total en los apóstoles que seguían encerrados en su miedo, temerosos ante las autoridades judías.
Es el Espíritu que les da el valor para romper las cadenas del temor que los paralizaba, y cumplir con el mandato del Señor: “También Uds. darán testimonio”. Con esa fuerza liberadora, “se pusieron a hablar”. Anuncian la gran buena noticia: por Jesús muerto y Resucitado, nosotros hemos sido liberados de la esclavitud del pecado y del mal y hemos recibido el don inestimable de ser hijos de Dios.
El Evangelio del Resucitado, la buena noticia de la vida, el amor y la libertad, es la tarea, la misión que, desde sus inicios, la Iglesia tiene que proclamar a todas las naciones hasta el fin de la historia.
Por lo tanto la Iglesia nace como comunidad misionera, que se abre y va al encuentro de todos los pueblos: “En Jerusalén había judíos de todas las naciones.. y cada uno oía hablar a los apóstoles en su propia lengua“.
En palabras sencillas Lucas expresa el asombro y la sorpresa de los peregrinos porque cada cual entiende en su propia lengua ese mensaje extraordinario y único en la historia de la humanidad. No estamos ante un fenómeno de interpretación de idiomas. Estamos ante el milagro de que el lenguaje de la libertad, del amor, de la vida y de la fraternidad es universal, un mensaje que todos los hombres de cualquier raza y pueblo lo entienden.
El Espíritu del Señor no exige que renunciemos a nuestra propia cultura y lengua para ser cristianos, sino que nos pide aceptar libre y personalmente a Jesús como Salvador y cumplir su Palabra, valorando lo positivo que hay en ella y purificando lo que no es acorde al Evangelio.
La gente pronto pasa de la maravilla y admiración, a la aceptación del Evangelio y se une a la comunidad a los discípulos: “Y aquel día se les unieron unas tres mil personas”. La adhesión a Jesús no es un acto individual, es un acto personal y comunitario, que nos une a los que, de entre todos los pueblos, optan por Él, formando así el nuevo y único Pueblo de Dios, la Iglesia.
Desde Pentecostés se va forjando el nuevo Pueblo de Dios por el encuentro de muchos pueblos en la única fe en Jesucristo, es la pluralidad en la unidad. No uniformidad de una sola lengua y cultura, sino unidad en la diversidad, cada cual aportando desde su variedad: es la riqueza de la complementariedad.
Pentecostés, es todo lo contrario de la Torre de Babel (Gen 11), allí: “una sola humanidad, con un solo lenguaje e idénticas palabras…hagamos una ciudad con torre que alcance al cielo…hagámonos famosos…
y se dispersaron por toda la tierra y se confundió el lenguaje…”. La soberbia del hombre que prescinde o quiere suplantar a Dios, siembra el veneno de la incomprensión, la discordia, la división y la muerte.
Mirando a la luz de estas palabras a los paros, bloqueos y conflictos sufridos en estos últimos 15 días, nuestro país tiene un triste parecido con la torre de Babel. Lamentablemente cada día la situación se ha ido agravando, y no se ha manifestado una voluntad sincera de escucha, ni de hablar el idioma de la racionalidad, de la fraternidad, del bien común y del entendimiento.
Vuelvo a proponer la preocupación, el llamado al diálogo y la voz de alerta que la Iglesia a través de las palabras pronunciadas en varios mementos de este conflicto por nuestro Pastor el Cardenal Terrazas, la CEB y otros Obispos: “El recurso a la violencia, venga de donde venga, no soluciona los problemas, por el contrario los ahonda y agudiza… todas las partes involucradas tienen que dejar actitudes inconsultas y cerradas que van exacerbando los ánimos y envenenando el clima social“.
Elevamos “una vez más nuestra voz de preocupación y llamamos a un diálogo responsable, frente a los anuncios de radicalización de medidas de presión y convocatoria a nuevas movilizaciones que pueden derivar en la confrontación entre hermanos bolivianos, lo cual, lejos de aportar soluciones, profundizan el conflicto y prefiguran consecuencias imprevisibles que todos podemos lamentar en el futuro…
No es responsable alentar la confrontación entre hermanos cuando los problemas deben ser atendidos en el único camino válido y democrático del diálogo… Por otro lado, tampoco es responsable la radicalización de medidas de presión sin atender al recurso al diálogo y sin demostrar una real predisposición a ceder posiciones atendiendo la realidad económica del país”.
Como Iglesia, en nombre de Dios Padre que quiere el bien de todos sus hijos sin diferencias ni discriminaciones, llamamos a las autoridades nacionales y sectores movilizados a buscar caminos de encuentro, deponiendo actitudes descalificadoras y medidas de presión y violencia”.
Ante estos llamados es urgente que todos los cristianos, y somos mayoría en nuestro país, acojamos el Espíritu de Pentecostés, que tomemos conciencia y demos testimonio de su presencia y acción con nuestro compromiso para que prime la comprensión, amor y paz no solo en nuestras comunidades, sino en todos los ámbitos de la sociedad.
Es hora de dejar a un lado los resentimientos viejos y nuevos, de tender puentes de encuentro y reconciliación, de diálogo abierto, constructivo y sensato, de transparencia, de búsqueda de consensos indispensables en el marco del bien común y de una democracia verdadera.
La paz verdadera es compromiso de todos, pero también y sobre todo don de parte de Dios. Por eso, confiados en el Espíritu de la unidad y la verdad presente en nuestra historia, le pedimos este don, con una oración sincera y confiada. A esto nos invita la Semana de Oración por la unidad de los cristianos, que por motivos de organización, iniciamos sobre hoy en Santa Cruz con ochos días de atraso.
El lema nos interpela seriamente:¿Qué exige el Señor de nosotros? Nos exige un compromiso decidido por la unidad entre cristianos y entre todos en nuestro país, nos exige meternos de lleno para construir una sociedad más equitativa, justa y en paz, conforme al Plan de Dios. La paz y la unidad son al mismo tiempo fruto de nuestro esfuerzo y don de Dios. Por eso les invito a orar para que, todos juntos, con humildad caminemos hacia la comunión plena en Jesús, nuestro único Señor y Salvador, dando el testimonio de amor y unidad que nuestra sociedad tanto necesita.
Cardenal ratifica llamado a cultivar la paz y evitar la confrontación entre bolivianos
Los Obispos se han pronunciado y hemos pedido hacer un esfuerzo máximo, vital para solucionar los conflictos por la vía del diálogo; que demostremos que estamos todavía con vida para dialogar, hablar, solucionar y buscar lo mejor para el país. Pero no para el territorio material sino para las personas, aquellos que realmente quieren, desean y anhelan y tienen derecho a contar con una vida digna.
Repito el mensaje de los Obispos y les agradezco si ustedes los vuelven a recodar para que así en nuestro país se imponga el lenguaje de la paz, el cultivo de la paz y terminemos con los espacios enguerrillados en que nos encontramos.
Inauguran talleres laborales para Jefas de hogar y Migrantes
En la ceremonia la hermana Carmen Abello de la Congregación del Buen Pastor sede Antofagasta, junto con agradecer a la empresa minera, dijo que el único norte de este programa “es ofrecer una capacitación integral a estas 60 mujeres que han optado por un espacio de formación y promoción en bien de ellas y su grupo familiar”.
Por su parte, el Arzobispo de Antofagasta, Pablo Lizama Riquelme bendijo las nuevas instalaciones y participó del corte de cinta, además de dirigir algunas palabras a las mujeres presentes, “esta iniciativa son para el beneficio de la mujeres y sus hijos, para que cada día den un paso adelante en su búsqueda de un futuro mejor “, recalcó.
A la inauguración realizada el jueves 16 de mayo a las 15.30 horas, en el Centro de Capacitación Laboral para Mujeres Migrantes y Jefas de hogar, asistieron las directoras del SERNAM y PRODEMU Antofagasta, Daniela Contador Apablaza y Paola Román Araya, respectivamente.
Fuente: Comunicaciones Antofagasta
Los movimientos eclesiales de Buenos Aires se unirán en las vísperas de Pentecostés
( Buenos Aires / Argentina) El Departamento de Movimientos Eclesiales, Asociaciones y Nuevas Comunidades (DEMEC) de la arquidiócesis de Buenos Aires convocó a las diversas entidades eclesiales presentes en la jurisdicción eclesiástica a participar de un encuentro y una celebración eucarística conjunta en las vísperas de Pentecostés, que será presidida por el obispo auxiliar y provicario de Buenos Aires, monseñor Eduardo García.
El sábado 18 de mayo, desde las 16.30, en la catedral metropolitana, los diversos movimientos compartirán el mensaje que el papa Francisco dirija a los más de 120.000 fieles que se espera estén presentes en la plaza San Pedro para participar en el encuentro de los movimientos y asociaciones laicales, en el marco del Año de la Fe y organizado por el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización. Para ello, se dispondrán de pantallas en el interior del templo mayor.
“Será un momento de oración, alabanza y consagración a nuestra Madre, la Virgen, unidos al papa Francisco y a nuestro arzobispo Mario Poli”, adelantó el presbítero Marcelo Iglesias, delegado del vicario de Pastoral para el DEMEC.
El encuentro está abierto a todos los movimientos y asociaciones presentes en la arquidiócesis. Entre las instituciones que confirmaron su asistencia, se encuentra la Acción Católica, el Movimiento Acampada, el Movimiento Familiar Cristiano, Comunión y Liberación, el Movimiento de los Focolares, la Legión de María, la Liga de Madres, Encuentros Matrimoniales, Cursillos de Cristiandad, Talleres de Oración y Vida, Soledad Mariana, el Movimiento Puente y la Renovación Carismática. Para más información: Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla ; (011) 4911-4006 o (011) 15-5516-8044.+