Lunes, 20 Febrero 2017

15   Banner   Publicite Aqui

10   Banner    Anunciate Aqui

Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Cerca de 300 verifi cadores de Naciones Unidas despliegan por «zonas veredales de transición» a lo ancho y largo de Colombia en cumplimiento de los Acuerdos de Paz fi rmados entre el Gobierno y las FARC. A la vez en una histórica hacienda de la Pontifi cia Universidad Católica de Ecuador próxima a Quito, han comenzado conversaciones entre Gobierno y el otro grupo insurgente colombiano: el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Entre los primeros, dieciocho españoles: catorce militares, dos guardias civiles y otros dos policías nacionales, uno de ellos mujer. Despliegan en Valledupar, Bucaramanga, Plancha, Vidrí, El Jordán, Florencia, Villavicencio, Filipinas, Guajira, San José de Guaviare, por supuesto Bogotá desde mediados de noviembre de 2016. Su día D fue el 1 de diciembre y teóricamente la verifi cación tripartita (Gobierno- FARCNN. UU) debe terminar el 1 de junio en un proceso que considero irreversible. Las conversaciones con el ELN se han mantenido durante tres años en secreto, en tanto se desbloqueaban las de las FARC. ¿Por qué no se integraron en una misma negociación? Porque los dos movimientos son diferentes en su concepción ideológica, aunque en la ejecución utilizasen una misma violencia, mismos secuestros, misma goma 2. El ELN surgió como grupo armado en los años sesenta y cuenta, según sus datos, con 1.500 combatientes distribuidos en 26 frentes. Según el Gobierno, son responsables de haber causado cerca de 10.000 víctimas entre secuestros, extorsiones, muertos y heridos. A diferencia de las FARC que eligieron para sus conversaciones un «paraíso marxista » como La Habana –que, por cierto, lo hizo muy bien–, el ELN y el Gobierno colombiano han optado por arroparse en SE REPITE UN PROCESO EN Ecuador, concretamente en zona neutral vaticana en unos discretos «diálogos a puerta cerrada y en una primera etapa de 45 días», es decir hasta el 25 de marzo. ¿Por qué zona vaticana? No olvidemos la procedencia de sus primeros dirigentes. Tanto Camilo Torres (Bogotá 1929-San Vicente de Chucurí 1966), como Manuel Pérez (1943 -1998) eran sacerdotes seguidores de la Teología de la Liberación. La biografía de ambos es fascinante. Más próxima a nosotros la del segundo, nacido en Alfamén (Zaragoza), ordenado en Roma por Pablo VI, expulsado de Santo Domingo, desterrado en Canarias, excomulgado en 1986 tras el asesinato del obispo Jesús Emilio Jaramillo atribuido al ELN. Jefe guerrillero, al fi n, en las montañas de Colombia. Una característica geográfi ca distingue también al ELN. Ha operado preferentemente en zonas petrolíferas y mineras como Arauca, Norte de Santander y Chocó. Esta mezcla de teología de la liberación y defensa del territorio marca diferencias respecto a las FARC en la concepción del movimiento. Su actual líder, Nicolás Rodríguez Bautista (1950), entró a formar parte del grupo con doce años. Las iniciativas de paz no son nuevas. Las dos primeras arrancaron en 1998 con el preacuerdo de Viana (Madrid) y el de Maguncia (Alemania) en tiempos del presidente Samper. Lo volvió a intentar Pastrana obteniendo como respuesta la voladura del oleoducto Machuca-Antioquia. Pero insistió en 1999 reuniéndose con una delegación del ELN en La Habana. En la Semana Santa del 2000 el grupo insurgente declaró una tregua, alcanzándose un principio de acuerdo para crear una Zona de Encuentro en el Magdalena Medio, ubicada entre los municipios de Cantagallo y San Pablo. Soy testigo de la violencia con que estas poblaciones se negaron a albergar a los insurgentes por muchas garantías que ofreciesen las NN.UU. Año tras año continuaron los esfuerzos realizados por los sucesivos gobiernos de Uribe y Santos y por la Comunidad Internacional. Hasta hoy. Esta vez se ha optado por la hospitalidad ecuatoriana. Su canciller Guillaume Long abrió las jornadas en las que también estuvo presente el ministro de Interior colombiano, Juan Fernando Cristo, que dejó escrita en una cuenta de twiter una bella frase: «Voy a Quito a instalar mesa ELN, grupo que asesinó a mi padre; acepté invitación presidente Santos porque creo que sin perdón no tendremos paz». Se repite un proceso en el que aparece discreta pero efi caz la Iglesia Católica. No concebiríamos la pacifi cación de Nicaragua sin la fi gura mediadora del Cardenal Obando; ni el largo y difícil proceso de paz en El Salvador sin el testimonio y sacrifi cio de Monseñor Romero y de los Jesuitas españoles de la UCA; como resalto el papel paciente, arriesgado y efi caz del Arzobispo Quezada en Guatemala. Hoy, bajo el tranquilo y bello paisaje del Valle de los Chillos y la discreta hospitalidad de la Pontifi cia Universidad Católica, se desarrollan unas conversaciones que espero sean defi nitivas o que abran posibilidades inmediatas para alcanzar la paz. No descarto el «estimulante apoyo» del Papa Francisco. El tiempo se mueve entre el vigente proceso de las FARC que puede actuar como modelo y los inmediatos períodos electorales en Colombia que se presentan entre marzo y mayo de 2018. Tampoco es cuestión de perder tiempo. ¡Enhorabuena a esta Iglesia Católica mediadora!

EL QUE APARECE DISCRETA PERO EFICAZ LA IGLESIA CATÓLICA LA MEZCLA DE TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN Y DEFENSA DEL TERRITORIO DEFINE AL ELN

El Consejo Boliviano de Laicos emitió un comunicado el día de ayer sobre el respeto al voto del 21 de Febrero, destacando en dicho comunicado que la preocupación por el bien común los "lleva a promover el respeto a la decisión popular manifestada el 21 de febrero de 2016 y a las leyes vigentes. Es preciso promover los valores sociales y políticos del pueblo plurinacional de Bolivia, el pluralismo y la inclusión, como observaba el recordado Cardenal Julio Terrazas".

A continucación el comunicado emitido por el CBL:

EL CONSEJO BOLIVIANO DE LAICOS A TODOS LOS HERMANOS CATÓLICOS:

Nuestra razón de ser es la evangelización de la sociedad en la que nos desenvolvemos. El Ver, Juzgar y Actuar es una sabia secuencia que supone un análisis de las coyunturas, también políticas, que vive el país. En este caso, dicho análisis nos impulsa a exhortar a una participación activa y generosa en las manifestaciones que tendrán lugar (ojalá con el máximo respeto hacia quienes sostienen opiniones diversas de las propias) el próximo 21 de febrero en cada ciudad. La democracia es un valor también cristiano, que todos debemos sostener para el bien de toda la población.

La preocupación por el bien común nos lleva a promover el respeto a la decisión popular manifestada el 21 de febrero de 2016 y a las leyes vigentes. Es muy saludable una constante renovación de los liderazgos, y las leyes (empezando por la CPE) establecen con mucho acierto la necesidad de una alternancia en el poder. Lo contrario podría ir en desmedro de la participación de las nuevas generaciones y también de la equidad.

Lo dicho no significa el rechazo de ningún partido político ni de ningún candidato (ya que cumplidas las condiciones de alternancia es siempre posible para todo ciudadano alcanzar nuevamente el voto popular para servir al país). Es preciso promover los valores sociales y políticos del pueblo plurinacional de Bolivia, el pluralismo y la inclusión. Tal como observaba el recordado Cardenal Julio Terrazas, «hay muchísimos fieles cristianos que están dentro del gobierno, sean feligreses católicos o de las iglesias hermanas e incluso de las religiones ancestrales. De lo que se trata es que desde nuestra fe nos comprometamos a mejorar la situación del país”. El incluir a todos y el dar oportunidades iguales a todas las mujeres y hombres de Bolivia no puede relegarse a un segundo plano.

Creemos que nuestra sociedad es capaz de desenvolverse pacíficamente, sin confrontaciones debidas a intereses de grupo. Es posible cultivar la amistad social y formar a las futuras generaciones en el afán de una construcción común en la que todos puedan participar de manera creativa, sea cual fuere su posición política y sus convicciones. No permitamos el desaliento en ninguna franja de población.

Cochabamba, 16 de febrero de 2017

Me voy a referir a la presencia de los cristianos en el ámbito educativo. Sé que lo que voy a decir es políticamente incorrecto, pero me siento en el deber como obispo de decirlo. Nada tiene que ver con ningún adoctrinamiento ideológico sin razón, ni con ningún proselitismo abusivo. El sentido de la presencia de los cristianos en el mundo de la educación y en el ámbito de la enseñanza no es otro que evangelizar, es decir, enseñar el arte de vivir, llevar a cabo la obra de renovación de la humanidad, hacer hombres nuevos con la novedad del Evangelio, conducir a los niños y a los jóvenes, a los hombres todos, a Cristo, llevarles la luz que es Cristo.

Él, que es la Luz y la Verdad, ha venido para dar testimonio de la Verdad: la verdad de Dios y la verdad del hombre. Nada de lo humano le es ajeno a Él. Es la clave para ver y comprender esa gran y fundamental realidad que es el hombre. No se puede comprender y ver al hombre hasta el fondo sin Cristo. O más bien, el hombre no es capaz de verse a sí mismo, de comprenderse a sí mismo hasta el fondo y llegar a ser lo que es y está llamado a ser hasta el fondo sin Cristo.

Y por eso no se puede excluir a Cristo de la historia del hombre en ninguna parte. Excluir a Cristo de la historia del hombre es un acto contra el hombre. No podemos excluir a Cristo de la escuela, de la educación, donde el hombre aprende su verdad y a realizarse en su verdad de hombre. Por eso estamos ahí. Y por ello nuestra presencia en este ámbito tan fundamental de la historia del hombre, como es el mundo de la educación y su concreción en la institución escolar, no puede ser otra que una presencia evangelizadora: para ofrecer la posibilidad efectiva de un encuentro con Jesucristo.

El hombre, todo lo humano, la cultura y las culturas en las que se expresan las búsquedas e inquietudes de la humanidad están hechos para el encuentro con Cristo, y sólo en Cristo podrán encontrar el camino de la realización plena de la propia humanidad.

El mundo actual, en los países de vieja tradición cristiana, necesita de una inmensa tarea de reconstrucción. Al servicio de esta reconstrucción se halla la escuela como institución de la sociedad para hacer posible que las nuevas generaciones lleguen a ser personas libres, conscientes y creadoras, mediante la transmisión sistemática y crítica de la cultura. Esta reconstrucción ha de empezar por la recuperación de la persona humana. Por ello la reconstrucción de un mundo humano. No habrá reconstrucción sin una nueva evangelización. Y al revés, una evangelización que no generase una humanidad nueva, una nueva cultura, una nueva realidad en la educación, no sería una evangelización verdadera.

No habrá presencia de los cristianos en la educación que se la separe de la evangelización, que no entrañe el llevar la luz que es Cristo y el hacer discípulos de Él. Por amor a los hombres, urge el que las nuevas generaciones vengan o vuelvan a la escuela de Cristo, para hallar el verdadero, el pleno, el profundo significado de ser hombre o el profundo significado de palabras y realidades tan claves como paz, amor, justicia.

La tarea es enorme, pero tenemos todos los motivos del mundo para la esperanza: en medio de la gran dificultad del momento, el drama del corazón humano permanece ahí, y ese corazón humano está hecho para el encuentro con Cristo, sus ojos están hechos para ver la luz y abrirse a la verdad, que es Cristo.

Propiciar el encuentro con Cristo en persona es la razón de ser fundamental de la presencia de la Iglesia en el mundo de la enseñanza. Si uno se queda detenido en ideales y valores, por muy atractivos que sean y no se encuentra con la persona misma de Jesucristo y se confía a Él, no ha llegado hasta el final para ver y comprenderse en toda su grandeza.

Hemos de asumir que los cristianos nos hallamos en este mundo nuestro de hoy en una situación de exilio cultural muy semejante a la de las primeras comunidades cristianas en el mundo pagano o judío. Con esta diferencia fundamental: que el cristianismo constituía entonces una novedad, mientras que la sociedad actual cree conocerlo, porque ha leído lo que dicen de él los textos oficiales de la historia. Ha aprendido, por así decirlo, a interpretarlo, en las claves que a él le son familiares, como ideología, como estructura de poder, como sistema abstracto de valores, como sentido estético, o sentimiento afectivo, o vivencia privada.

Por desgracia, con mucha frecuencia, los mismos cristianos interpretamos así nuestra propia fe, y ése es quizá el obstáculo más persistente para una nueva evangelización, también en el mundo de la educación y de la enseñanza. En vez de juzgar el mundo desde las categorías que nos proporciona la experiencia de la fe, juzgamos la fe desde las categorías del mundo. Para que los hombres, para que las nuevas generaciones de niños y jóvenes puedan percibir la gracia de Cristo como verdad, como luz, como realidad, en suma, humanamente significativa, es fundamental, por tanto, que nosotros mismos podamos superar las interpretaciones del cristianismo, y remitirnos a los hechos, a lo que nos ha sucedido.

Es fundamental que se renueve en nosotros la experiencia de la fe. Que vuelva a darse en nosotros esa sorpresa y esa gratitud sin límite. El anuncio cristiano no puede ser un discurso abstracto, sólo puede ser el testimonio de algo que a uno le ha sucedido en la vida, el testimonio de la redención de Cristo, de la que brota una vida nueva, una visión nueva, una mirada nueva sobre toda la realidad, que se extiende a todas las facetas de la educación y las une, les da sentido e ilumina.

Un testimonio puede ser rechazado o acogido, pero no es algo de lo que se pueda discutir por mucho tiempo: «Yo sólo sé una cosa: que era ciego y ahora veo». Así, es necesario dedicar todos los esfuerzos y energías para que en el mundo de la educación y de la escuela haya hombres y mujeres convertidos a Jesucristo, que viven intensamente la experiencia cristiana, y que por su encuentro real con Jesucristo, plenitud de lo humano, viven dentro de sí la unidad entre las exigencias de la fe y de la razón, la síntesis entre la fe y la cultura. A todo esto podrá ayudar la presencia cristiana en el ámbito escolar, del nivel que sea, básico o universitario. 

En la madrugada del lunes 13 de febrero, una mujer atentó contra la réplica de la Virgen de Luján que se encontraba en una vitrina expuesta a la calle en la puerta del centro de espiritualidad palotina San Bonifacio (Cuba 2981, Buenos Aires).

“Escuché ruidos y un grito, pero no pensé que fuera en nuestra casa”, relató a AICA el padre Rubén Führ SAC, rector regional de los palotinos. “Una vecina vio a una mujer que rompió el vidrio laminado de la vitrina y tomó a la Virgen para arrojarla al piso. Dejó todo tirado y -gracias a Dios- un portero de enfrente la vio a la mañana y la guardó”.

“La imagen ahora está conmigo. Tiene quebrado el torso, la nariz, las manos y los rayos, la cabeza está salida y pudo encontrarse la corona que estaba tirada en el piso”, contó.

La réplica estaba dispuesta en el lugar desde febrero de 2015 y “mucha gente que pasa tocaba la imagen y rezaba ahí”, explicó el sacerdote, quien atribuyó el ataque a una persona “al parecer desequilibrada”. El padre Führ también manifestó su indignación debido a que “en la comisaría no le tomaron la denuncia”.

Se espera poder restaurar la imagen y, en caso de no ser posible, deberá ser reemplazada.

Las instalaciones
La imagen de la Virgen de Luján se encontraba dispuesta en una vitrina colocada en la puerta de la sede de la comunidad católica alemana donde funciona también, desde hace dos años, el centro de espiritualidad palotina San Bonifacio y la casa provincial.

Además de la tradicional misa en alemán de los domingos a las 9.30, desde hace un par de años que se celebra también en español. Los palotinos ofrecen allí diferentes actividades, cursos y grupos de oración.

«El verdadero predicador es el que sabe que es débil. Como cordero en medio de lobos: el Señor lo protegerá», señaló el Papa Francisco, en su homilía en la Misa matutina, en la capilla de la Casa de Santa Marta. En la fiesta de los Santos Cirilo y Metodio, Patronos de Europa, y con la Palabra de Dios del martes de la VI semana del Tiempo Ordinario, el Obispo de Roma hizo hincapié en que «el que está enviado a proclamar la Palabra debe hacerlo con franqueza y coraje, con la fuerza de la oración y con humildad».


Se necesitan «sembradores de la Palabra», «misioneros, verdaderos heraldos» para formar al pueblo de Dios, como fueron Cirilo y Metodio, hermanos intrépidos y testimonios de Dios, que hicieron «más fuerte a Europa», de la que son Patronos. El Santo Padre, reflexionó sobre la primera lectura, evocando las figuras de Pablo y Bernabé, y sobre Evangelio de Lucas, evocando a los ‘setenta y dos discípulos enviados por el Señor, de dos en dos’


La Palabra de Dios no es una propuesta, se necesita coraje para hacer que penetre


El Papa Francisco subrayó la importancia de la franqueza, que incluye fuerza y coraje:


«La Palabra de Dios no se puede presentar como una propuesta –‘…, si te gusta… - o como una idea filosófica o moral, buena - … puedes vivir así…’. No. Es otra cosa. Se debe proponer con franqueza, con esa fuerza que la haga penetrar, como dice el mismo Pablo, hasta los huesos. La Palabra de Dios se debe anunciar con franqueza, con esta fuerza… con coraje. La persona que tiene coraje – coraje espiritual, coraje en el corazón, que no está enamorada de Jesús, ¡de allí viene el coraje! - ¿no? , dirá sí, algo interesante, algo moral, algo que hará bien, un bien filantrópico, pero allí no está la Palabra de Dios. Y esa palabra es incapaz de formar al pueblo de Dios. Sólo la Palabra de Dios proclamada con esta franqueza, con este coraje, es capaz de formar al pueblo de Dios».


Sin oración la Palabra de Dios se vuelve una conferencia


Con el capítulo 10 del Evangelio de Lucas, el Santo Padre señaló dos rasgos importantes en un ‘heraldo’ de la Palabra de Dios. Un Evangelio «un poco raro», dijo el Papa, citando la riqueza de elementos relacionados con el anuncio. «La mies es abundante y los obreros son pocos. Rueguen para que el Señor de la mies envíe obreros a su mies»… así, además del coraje, los misioneros necesitan «oración»:


«La Palabra de Dios se debe proclamar también con la oración. Siempre. Sin oración, podrá dar una linda conferencia, una linda instrucción: buena, buena.. Pero no es la Palabra de Dios. Sólo de un corazón en oración puede salir la Palabra de Dios. La oración, para que el Señor acompañe este sembrar la Palabra, para que el señor riegue la semilla para que germine la Palabra. La Palabra de Dios hay que proclamarla con la oración: la oración del que anuncia la Palabra de Dios».

El verdadero predicador tiene que ser humilde, de otro modo acaba mal

El Papa recordó la importancia de la humildad:


«El verdadero predicador es el que sabe que es débil, que sabe que no se puede defender solo. ‘Tú anda como un cordero en medio de lobos’… ‘Pero, Señor, ¿para que me coman?... ‘¡Tú anda! ¡Éste es el camino!’. Y creo que es Crisóstomo el que hace una reflexión muy profunda, cuando die: ‘Pero si tú no vas como cordero, y vas como lobo en medio de lobos, el Señor no te protege: defiéndete solo’. Cuando el predicador se cree demasiado inteligente o cuando el que tiene la responsabilidad de llevar adelante la Palabra de Dios quiere hacerse el vivo: ‘¡Ah, yo me las arreglo con esa gente!’, entonces acabará mal. O negociará la Palabra de Dios con los potentes, los soberbios…»


Por lo tanto, «ésta es la misionariedad de la Iglesia y los grandes heraldos que han sembrado y han ayudado a crecer a las Iglesias en el mundo, han sido hombres con coraje, oración y humildad», concluyó Papa invocando la ayuda de los «Santos Cirilo y Metodio para proclamar la Palabra de Dios según estos criterios, como hicieron ellos»

Los obispos del Regional Norte 1 de la CNBB (Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, por sus siglas en portugués) se han reunido en São Gabriel da Cachoeira para reflexionar juntos sobre la realidad pastoral de las diferentes diócesis y prelaturas.

El Regional Norte 1 de la CNBB está compuesto por nueve diócesis y prelaturas, que dependen de la Archidiócesis de Manaos, y ocupan el estado de Roraima y buena parte del Estado de Amazonas, con un tamaño próximo al millón y medio de kilómetros cuadrados. Se trata, en la mayoría de los casos, de circunscripciones eclesiásticas de gran tamaño, con poca densidad poblacional y pocos recursos humanos y materiales, lo que hace que el trabajo pastoral no siempre sea fácil llevarlo a cabo.

El Presidente del Regional Norte 1 y obispo de Roraima, Monseñor Mario Antonio da Silva, destaca la importancia de este encuentro, junto con la Asamblea del Regional en la que también participan representantes de las diócesis y de las pastorales, como momento de convivencia y compartir entre los obispos, que ayuda a intensificar el conocimiento personal y la compenetración en vista de la fraternidad y la proximidad, no sólo física, sino también pastoral y misionera, aspecto que no siempre resulta fácil, dado las distancias entre las diócesis y prelaturas. Al mismo tiempo, ofrece la posibilidad de conocer, a través del obispo local, la realidad de cada diócesis.

En São Gabriel da Cachoeira la vida está condiciona por el hecho de que la práctica totalidad de la población es indígena, en torno del 95%. El obispo diocesano, Monseñor Edson Damian, ha presentado a sus colegas las características y problemáticas de esta diócesis. En vista de un mayor conocimiento, los obispos, han visitado la sede la FOIRN (Federación de las Organizaciones Indígenas del Río Negro, por sus siglas en portugués) y que constituye una de las mayores organizaciones indígenas de Brasil, y del ISA (Instituto Socio Ambiental, por sus siglas en portugués), instrumento de gran valor para el cuidado y preservación de la región amazónica, el pulmón de nuestra Casa Común.

El Presidente del Regional señala que éste no es momento de grandes decisiones, que son tomadas en las asambleas, sino de encaminar el trabajo pastoral y misionero en el Regional, de conocer la vida de las comunidades y de participar en diferentes celebraciones. El compañerismo entre los obispos ayuda, según Monseñor Mario Antonio, en la acogida de quienes van llegando como obispos al Regional, sin grandes formalidades, pero con fraternidad.

Entre los temas tratados cabe destacar el papel de la REPAM (Red Eclesial Pan-Amazónica) y como concretar en cada diócesis y prelaturas las diferentes propuestas que van surgiendo, y el papel del laicado, tema que fue definido como elemento central a ser trabajado por la Asamblea del Regional de cara a 2017.

En todo lugar la importancia del laicado en el trabajo evangelizador es fundamental, en esta Iglesia Amazónica es decisivo, pues a la falta de clero se unen las grandes distancias y un gran número de comunidades esparcidas en cada rincón de la selva y de las periferias de las ciudades. Los obispos, junto con la Iglesia, son conscientes de esa realidad y, por eso, se empeñan en descubrir los pasos que deben ser dados en esta dirección, que lleve a un mayor protagonismo de los laicos.

Entre los obispos de esta parte de la Amazonia, procedentes de realidad eclesiales tan diferentes, Brasil, Polonia, Italia, España, clero diocesano, religiosos salesianos, redentoristas, javerianos, espiritanos, lazaristas, se percibe que esa Iglesia con la que sueña el Papa Francisco es posible, que hay obispos con olor a oveja, con espíritu misionero, de Iglesia en salida, que quieren estar próximos de su gente, aunque eso suponga desplazarse por los rios o los caminos embarrados de la Amazonia durante largas horas, a veces días, para llegar a las parroquias y comunidades más distantes. Una Iglesia sin muchos oropeles, que desde la simplicidad anuncia y da testimonio de ese Dios que se hace presente en la vida de los excluidos, los pueblos de la Amazonia.

Como miembros de la familia, los hijos tenéis grandes deberes que el Catecismo de la Iglesia Católica desarrolla en los números 2214 a 2220. Merece la pena leer con detenimiento estos párrafos llenos de sabiduría y de experiencia.

Queridos jóvenes:

Os deseo gracia y paz.

Nuestra sociedad está acostumbrada a reivindicar derechos; incluso se habla de “ampliación de derechos”, pero no recordamos con tanta frecuencia los deberes. Como miembros de la familia, los hijos tenéis grandes deberes que el Catecismo de la Iglesia Católica desarrolla en los números 2214 a 2220. Merece la pena leer con detenimiento estos párrafos llenos de sabiduría y de experiencia. Por ello, deseo compartir con vosotros esta reflexión.

1) El primer deber es el respeto a los padres. El respeto se construye desde la gratitud. Los padres os han dado la vida, os manifiestan su amor, trabajan y se desviven por vosotros, os ayudan a crecer como personas y como creyentes. Ninguno de vosotros os habéis dado la vida a vosotros mismos. Es imposible pagar a vuestros padres todo lo que hacen por vosotros. Es necesario saber dar las gracias con los labios y con el corazón, de modo directo, sin miedo y sin buscar beneficio inmediato.

2) El respeto se expresa en la docilidad y la obediencia. La docilidad no se identifica con el sometimiento, ni con la pasividad, ni con la negación de la propia personalidad. Ser dócil significa tener una actitud positiva para acoger consejos y aprender de la experiencia de los demás. La persona dócil es suave, apacible, receptiva, pero también firme, tenaz y emprendedora. Es obediente el joven que escucha con el corazón, que presta oídos atentos a lo que le dicen los demás y a lo que le expresan con el ejemplo y las actitudes.

3) Los hijos mayores también tienen responsabilidades para con los padres. En ciertas ocasiones hay que prestarles ayuda material y moral. Hay que estar junto a ellos en la vejez y en la enfermedad, en los momentos de soledad o de abatimiento. Pero también los hijos menores tienen oportunidad de colaborar activamente en esos días en que las madres tienen que atender a un familiar enfermo o cuando los padres pasan mucho tiempo fuera de casa. Hay que aprender a realizar las tareas domésticas y es una obligación llevar a cabo las actividades para las que estáis capacitados.

4) El respeto a los padres favorece la armonía de toda la familia porque irradia en todo el ambiente familiar una capacidad de humildad, dulzura y paciencia que mejora la calidad de las relaciones entre los hermanos. Quien es respetado sabe respetar y engendra respeto. Como una cadena de ondas expansivas, semejante al efecto que produce una piedra cuando cae en un estanque, que genera un movimiento a su alrededor, así, desde la familia, se va regenerando la sociedad y el mundo.

5) Los abuelos merecen vuestra consideración y vuestra atención. Los ancianos experimentan, con demasiada frecuencia, olvido y desprecio. El Papa Francisco escribe en la Exhortación apostólica Amoris laetitia: “Una sociedad de hijos que no honran a sus padres es una sociedad sin honor (…). Es una sociedad destinada a poblarse de jóvenes desapacibles y ávidos” (AL 189). El Papa afirma: “la Iglesia no puede y no quiere conformarse a una mentalidad de intolerancia, y mucho menos de indiferencia y desprecio, respecto a la vejez. Debemos despertar el sentido colectivo de gratitud, de aprecio, de hospitalidad, que hagan sentir al anciano parte viva de su comunidad. (…) “¡cuánto quisiera una Iglesia que desafía la cultura del descarte con la alegría desbordante de un nuevo abrazo entre los jóvenes y los ancianos!”” (AL 191).

Permitidme que os pregunte: ¿cuándo habéis visitado por última vez a vuestros abuelos?; ¿cuándo habéis hablado de tú a tú con vuestros padres? No dejéis que pase demasiado tiempo.

Recibid mi cordial saludo y mi bendición.

La Capilla "Santa Rita" de la Arquidiócesis de La Paz, recibe inscripciones para los Sacramentos de Primera Comunión y Confirmación.

Las inscripciones 2017 para recibir los sacramentos de iniaciación cristiana se pueden realizar de lunes a viernes de hrs. 15:00 a 18:00 en la casa de las Hermanas; los sábados en la Cancha de hrs. 15:00 a 18:00 y Domingos después de misa a hrs. 19:00 en la c/ Nueva York esq. Av. Avaroa.

Los sacramentos de Primera Comunión comprenden niños de 9 a 14 años de edad. El Sacramento de la Confirmación para jóvenes a partir de los 15 años de edad. Los requisitos son: fotocopia de certificado de nacimiento y bautizo.

Ultimas noticias - Cochabamba

15 - Banner - Publicite Aqui

Banner Reflexion dominical ok

10 - Banner  - Anunciate Aqui

 banner   tito solari

artes velas

 06 - Infodecom - Diakonia

11   Infodecom   Religion Digital

banner papa francisco sitio web 2015

13 - Infodecom - Colobora sosteniendo Infodecom