Sábado, 17 Febrero 2018

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Daniela, una niña con parálisis cerebral, esperó seis horas afuera de la Nunciatura Apostólica en Lima (Perú), por el Papa Francisco. Pero valió la espera, pues en cuanto el Santo Padre la vio, se ofreció a bautizarla.

La pequeña tiene 15 años y fue abandonada por sus padres en el hogar San Pedro de Chosica, al este de Lima. Tres voluntarias de ese albergue la llevaron y acompañaron durante la espera en el exterior de la Nunciatura el 21 de enero, el último día del Papa en Perú.

El hogar San Pedro está a cargo de la Congregación de Misioneros de los Santos Apóstoles y atiende actualmente a 29 personas, de los cuales 8 son niños y 21 son ancianos.

Las voluntarias salieron junto a la niña a las 4:00 a.m. (hora local) de Chosica, con la esperanza de estar entre las primeras personas en llegar a la Nunciatura. Sin embargo, “cuando salió en la mañana” el Santo Padre “no nos vio”, dijo la voluntaria Margarita Navarro al diario peruano El Comercio.

Esa mañana el Papa rezó en el Santuario y Monasterio de las Nazarenas, hogar del Señor de los Milagros, se reunió con religiosas, con obispos y dirigió un conmovedor mensaje a los jóvenes antes de rezar el Ángelus en la Plaza Mayor de Lima.

A su regreso a la Nunciatura, pasado el mediodía, con la ayuda de un guardia las voluntarias pudieron acercar a Daniela a la puerta de la sede diplomática.

“Cuando el Papa nos vio, se acercó. Me preguntó qué tenía y dónde estaban sus padres. Le dije que era huérfana y que no era bautizada. Pidió que le traigan agua bendita y la bautizó”, dijo Margarita.

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  • Fuente ACI PRENSA

Después de celebrar la misa en la playa de Huanchaco, el Papa Francisco visitó una de las zonas de Trujillo devastadas por el “Niño Costero”, el barrio de Buenos Aires. De allí tenemos esta simpática imagen llevando un chullo peruano mientras saluda a un niño.

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  • Fuente Aleteia

En su reciente visita a Chile (en el marco de una gira que también incluyó Perú), el papa Francisco tuvo un momento tenso cuando una periodista le preguntó por el obispo Juan Barros. Este está acusado de encubrir los abusos sexuales del exsacerdote Fernando Karadima.

Ante la consulta, el líder de la Iglesia católica aseguró que se trataba de "calumnias". "El día que me traigan una prueba contra el obispo Barros, voy a hablar. No hay una sola prueba en contra", sostuvo.

Estas declaraciones le valieron el repudio de las víctimas, lo que llevó al Sumo Pontífice a pedir disculpas. No obstante, mantuvo su defensa de Barros. En diálogo con los periodistas que lo acompañan en sus viajes explicó: "La palabra 'prueba' me jugó una mala pasada", y consideró que "no era la mejor para acercarme a un corazón dolorido".

"Pido perdón si herí, yo hablaba de evidencia", añadió el papa, que señaló que "hay mucha gente abusada que no puede traer una prueba, no la tiene. O a veces la tiene, pero la vergüenza lo tapa y sufre en silencio". "El drama de los abusados es tremendo", sentenció.

No obstante, aunque remarcó que "el testimonio de víctimas siempre es una evidencia", insistió que "en el caso de Barros no las hay".

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  • Fuente RT en Español

El Papa Francisco cierra su último viaje latinoamericano con un mensaje sobre la crisis política que vive todo el continente y con fuertes condenas a la corrupción.

"¿Qué le pasa a Perú que cada vez que sale un presidente lo meten preso? Humala está preso, Toledo está preso (en realidad está fugado en EEUU), Fujimori estuvo preso, Alan García está que entra que no entra; y presos con rabia ¿no? El sistema llama la atención", les dijo a los obispos peruanos, que le habían pedido una reflexión sobre la crisis política que paraliza el país después de que Pedro Pablo Kuczynski se quedara al borde de la destitución por su implicación en el escándalo de Odebrecht y se salvara tras pactar el indulto a Alberto Fujimori, publica el diario español El País.

El Papa se mostró muy pesimista sobre la política latinoamericana, y pidió a los obispos que hagan lo que puedan para recuperar el valor de la honestidad. "La política enferma y está muy enferma. Y ojo que hay excepciones pero en general la política en América Latina está más enferma que sana".

"La crisis no es solo en Perú, es un problema que sufre América Latina, una gran desconfianza. El caso Odebrecht es simplemente una anécdota chiquita, el quid pro quo que no es la sana negociación política, sino te tapo esto y tú me tapas esto. Hay una crisis por corrupción. Uno llega a una posición y acusa de corrupto al anterior, y los dos tienen algo de razón", llegó a decir, planteando que la corrupción se ha generalizado, algo que ya apuntó en el primer día de su visita. 

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  • Fuente ACI PRENSA

 Luego de la Misa que presidió en la Base Aérea Las Palmas donde lo acompañaron más de 1,3 millones de fieles, el Santo Padre se dirigió al Grupo Aéreo N° 8 donde se realizó una ceremonia de despedida.

El Pontífice escuchó las notas de la orquesta Sinfonía por el Perú y recibió el saludo de aproximadamente un centenar de niños de los albergues del Instituto Nacional de Bienestar Familiar (INABIF).

En la ceremonia de despedida se pudo ver a los tres aviones caza Mirage 2000 que lo acompañaron en cada uno de sus vuelos, sobrevolando el Grupo Aéreo N° 8.

El Papa se despidió en el aeropuerto de algunas autoridades civiles como el Presidente Pedro Pablo Kuczynski, con quien conversó brevemente.

Al concluir la Misa que celebró en Las Palmas, el Papa agradeció a todos los que hicieron posible la organización de la visita, y también dio gracias “al grupo de arquitectos que han diseñado los tres altares en las tres ciudades. ¡Que Dios les conserve el buen gusto!”

Francisco recordó que el país sudamericano es tierra de esperanza y les dijo a los jóvenes que “no son el futuro, sino el presente de Perú. A ellos les pido que descubran en la sabiduría de sus abuelos, de sus ancianos, el ADN que guió a sus grandes santos”.

“Chicas y chicos por favor no se desarraiguen. Abuelos y ancianos, no dejen de transmitir a las jóvenes generaciones las raíces de su pueblo y la sabiduría del camino para llegar al cielo. A todos los invito a no tener miedo a ser los santos del siglo XXI”.

Para concluir, el Papa dijo: “no hay mejor manera de cuidar la esperanza que permanecer unidos, para que todos estos motivos que la sostienen, crezcan cada día más. La esperanza \no defrauda. Los llevo en el corazón. Que Dios los bendiga. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí. Gracias”.

Se estima que el avión de Latam que lleva al Papa Francisco a Roma aterrice en el aeropuerto de Ciampino a las 2:15 p.m., hora local.

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  • Fuente ACI PRENSA

Después de haber estado por la mañana con los pueblos de la Amazonia,periferia del Perú, vuelto a esta capital, desde el centro del poder político del país, el Palacio de Gobierno, Francisco tocó hoy el otro gran tema de su visita: la corrupción. Pero no se limitó a denunciar el proceso de "degradación" moral de Perú -país único, que tiene a todos sus ex presidentes vivos investigados o presos-, sino que extendió los alcances de este "flagelo social" a todo el continente.

"Cuánto mal le hace a nuestros pueblos latinoamericanos y a las democracias de este bendito continente ese «virus» social, un fenómeno que lo infecta todo, siendo los pobres y la madre tierra los más perjudicados", clamó, en un discurso que pronunció ante el presidente peruano Pedro Pablo Kukzynski, que se salvó antes de la Navidad de un juicio político justamente por algunos negocios turbios conectados con el escánalo Odebrecht, que golpeó a toda la región.

"Lo que se haga para luchar contra este flagelo social merece la mayor de las ponderaciones y ayudas. y esta lucha nos compete a todos", agregó, insistiendo sobre un tema que desde sus tiempos de arzobispo de Buenos Aires lo preocupa especialmente y que considera uno de los peores pecados.

Aunque no los mencionó, el Papa aludió a las decenas de escándalos de corrupción que han minado la credibilidad de la clase política de esta parte del mundo, incluída la de su madre patria. Entre ellos, el relacionado con el gigante de la construcción Odebrech, que significó una vitual "tangentópolis" brasileña y que salpicó a muchos otros mandatarios latinoamericanos.

 

Por sus nexos con el escándalo Odebrecht hasta estuvo a punto de caer al presidente Kukzinski, aquí llamado PPK, que se salvó de un proceso de vacancia política, indultando a otro ex presidente cuestionado, entre otros delitos, por casos de corrupción, Alberto Fujimori. Una movida muy criticada, que creó una crisis política e institucional que no se veía aquí desde hace al menos dos décadas, precipitó la popularidad de PPK y dividió como nunca a la opinión pública.

En este marco, el Papa destacó la importancia de una "mayor cultura de la transparencia entre entidades públicas, sector privado y sociedad civil". "Nadie puede resultar ajeno a este proceso; la corrupción es evitable y exige el compromiso de todos", aseguró. "A quienes ocupan algún cargo de responsabilidad, sea en el área que sea, los animo y exhorto a empeñarse en este sentido para brindarle, a su pueblo y a su tierra, la seguridad que nace de sentir que Perú es un espacio de esperanza y oportunidad. pero para todos y no para unos pocos; para que todo peruano, toda peruana pueda sentir que este país es suyo, en el que puede establecer relaciones de fraternidad y equidad con su prójimo y ayudar al otro cuando lo necesita; una tierra en la que pueda hacer realidad su propio futuro", señaló.

Francisco aludió así a las dramáticas diferencias sociales de este país de 31 millones de habitantes donde, en el marco de una economía en acelerado crecimiento pero sin regulación ni control y ante un Estado débil, la corrupción se ha desarrollado de manera sistemática en el ámbito político, económico y social. En el ránking de Transparency International Perú se encuentra en el puesto 101 de 176 países. Perú también es un caso único porque tiene a todos sus ex presidentes vivos investigados por corrupción o encarcelados (Humala, Alan García, Fujimori).

 

Alfonso Quiroz, historiador peruano ya fallecido, en su Historia de la Corrupción en el Perú, calculó que su país asignó a la corrupción "entre 3 y 4 por ciento del PBI en el largo plazo (1820-2000). [y de ese modo] el Perú perdió o distribuyó mal el equivalente de aproximadamente el 40 a 50 por ciento de sus posibilidades de desarrollo".

"La persistencia de la corrupción en la sociedad peruana causa graves daños que afectan el desarrollo humano de millones de peruanos, obstaculizan el crecimiento económico y su competitividad y deterioran la gobernabilidad del país y la confianza ciudadana en sus gobernantes", explicó a La Nación el padre jesuita Ernesto Cavassa, rector de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. "La corrupción ha paralizado grandes obras públicas dejando sin empleo a miles de trabajadores. Hay 968 obras paralizadas en el país, que afectan servicios básicos como la salud, educación, el transporte, la vivienda y el acceso al agua y saneamiento de millones de peruanos", agregó.

En su discurso en el Palacio Presidencial, también llamado Casa de Pizarro, sede del ejecutivo y residencia presidencial -que PPK no utiliza, sino que prefiere vivir en un coqueto chalet de San Isidro, uno de los barrios más elegantes de esta capital-, como había hecho por la mañana en Puerto Maldonado, Francisco exaltó inmensos recursos de la tierra peruana y la riquísima pluralidad cultural de su pueblo. Luego de reiterar la necesidad de reconocer y respetar a los pueblos locales, relacionó la preocupante "degradación del medio ambiente", de la "degradación moral" de nuestras comunidades. "No podemos pensarlas como dos instancias distintas. A modo de ejemplo, la minería informal se ha vuelto un peligro que destruye la vida de personas; los bosques y ríos son devastados con toda la riqueza que ellos poseen. Todo este proceso de degradación conlleva y promueve organizaciones por fuera de las estructuras legales que degradan a tantos hermanos nuestros sometiéndolos a la trata -nueva forma de esclavitud-, al trabajo informal, a la delincuencia. y a otros males que afectan gravemente su dignidad y, a la vez, la de esta nación", dijo. "Trabajar unidos para defender la esperanza exige estar muy atentos a esa otra forma -muchas veces sutil- de degradación ambiental que contamina progresivamente todo el entramado vital: la corrupción", agregó. Y lamentó el mal que ese "virus social" le hace a los pueblos y democracias de América latina, afectando sobre todo a los pobres y a la "madre tierra".

 

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  • Fuente La Nacion

El Pontífice sigue sus consultas informales a los pueblos originarios alrededor de la mesa

Después de la visita al Hogar el ‘Principito’ para encontrar a niños y jóvenes vulnerables, papa Francisco se trasladó al Centro Pastoral Apaktone, a 2.5 kilómetros de la ciudad de Puerto Maldonado, en Madre de Dios, para almorzar con 8 representantes de los pueblos indígenas.

Presente en la primera pausa de la jornada del Papa, monseñor David Martínez de Aguirre Guinea, O.P., Vicario Apostólico de Puerto Maldonado.

Se trató de la última cita que cumplió el Obispo de Roma en la puerta de la Amazonia peruana donde llegó esta mañana para encontrar a los pueblos originarios a quienes defendió ante la explotación de sus tierras; históricamente perseguidos, discriminados, empobrecidos y privados de sus derechos.

Horas antes, el Papa se reunión con 3.500 indígenas en el pabellón deportivo Coliseo Madre de Dios.

En su viaje por Chile y Perú, el Papa ha almorzado con las comunidades indigenas en privado.

En Temuco, Chile, Francisco se reunió con representantes de la comunidad araucana, los mapuches, un pueblo original que declaró la guerra a colonizadores desde el siglo XVI, y el conflicto, hoy con el gobierno chileno, aún no se ha resuelto.

En Perú, el Papa repite el gesto, pero ahora con los pueblos  de la región amazónica, los indígenas son en su mayoría católicos o cristianos de otras iglesias, y que ven su propia existencia amenazada por la explotación ilícita de los recursos naturales.

Probablemente, en la mesa, en un clima informal el Papa ha continuado sus consultaciones y escucha para la preparación del Sínodo especial para la región Panamazónica convocado por  él para octubre de 2019.

Hoy el Papa nombró una a una en su idioma a las distintas comunidades indigenas presentes en la Amazonia peruana.

Según la oficina de prensa de la Santa Sede, el Papa almorzó con Rogelio Aparicio Piñarreal (etnia Marsiguenka); Norma Sánchez Chapay (etnia Asháninka); Zaqueo Mochi Urrea (etnia Asháninka); Saúl Escobar Rodríguez (etnia Shipibo); Maeriaba Martin Koti (etnia Matsiguenka); María Luzmila Bermeo Chuinda (Awayu); Nicasio Roque Moreira (Jujikuin); Yésica Patiachi Tayori (Harakbut) y Héctor Sueyo Yumbuyo (Harakbut).

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  • Fuente Aleteia

El papa Francisco exhortó a los jóvenes indígenas de la Amazonía a que se sientan orgullosos de pertenecer a los pueblos nativos y que no se conformen con ser los últimos de la sociedad.

Este fue el llamado que hizo desde el Hogar "El Principito", que recoge a jóvenes y niños abandonados y huérfanos, y donde el papa Francisco acudió para dar su apoyo a la institución creada por el sacerdote suizo Xavier Arbex.

Francisco asistió a los coros de los niños y a una representación de la Colonización, y después de escuchar el testimonio de una joven les dirigió un discurso .

A los jóvenes de las comunidades nativas presentes, que, dijo, han visto la destrucción de los bosques y de los ríos, les animó a que no se conformen con lo que está pasando.

"No renuncien al legado de sus abuelos, no renuncien a su vida ni a sus sueños. Me gustaría estimularlos a que estudien; prepárense, aprovechen la oportunidad que tienen para formarse", dijo el Papa.

"El mundo los necesita a ustedes, jóvenes de los pueblos originarios, y los necesita tal y como son. ¡No se conformen con ser el vagón de cola de la sociedad", agregó Su Santidad

Les recomendó, además, que buscaran sus propias raíces y que se sientan orgullosos de "pertenecer a los pueblos amazónicos".

A los niños presentes, llegados también de otros albergues, Francisco les dijo: "Ustedes niños son su reflejo, y también son nuestro tesoro, el de todos nosotros, el tesoro más preciado que tenemos que cuidar".

Pidió perdón "porque a veces los mayores no lo hacemos o que no les damos la importancia que se merecen", dijo el papa Francisco. "Sus miradas, sus vidas siempre exigen un mayor compromiso y trabajo para no volvernos ciegos o indiferentes ante tantos otros niños que sufren y pasan necesidad", afirmó.

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  • Fuente EC - El Comercio de Peru

Tras una intensa jornada en Puerto Maldonado, Perú; marcada por los emotivos encuentros con los pueblos amazónicos, la población  y el Hogar El Principito sucesivamente, el Papa Francisco regresó a Lima para encontrarse con las autoridades, el Cuerpo Diplomático del país y los miembros de la Sociedad Civil en el Palacio de Gobierno.

Después de agradecer al presidente de la nación, Pablo Kuczynski, la invitación a visitar Perú, el Santo Padre dirigió a los allí presentes, un reflexivo discurso inspirado en el lema de este viaje “unidos por la esperanza” destacando que la tierra peruana “es en sí misma un motivo de esperanza”, en alusión a la magna extensión conformada por la Amazonía, “pulmón del mundo”, cuyo entramado alberga las más variadas especies y biodiversidad del planeta.

Pluralidad cultural : alma del pueblo peruano

 

“Ustedes poseen una riquísima pluralidad cultural cada vez más interactuante que constituye el alma de este pueblo”, dijo el Obispo de Roma, destacando que se trata de un “alma marcada por valores ancestrales como la hospitalidad, el aprecio por el otro, el respeto y gratitud con la madre tierra, la creatividad para los nuevos emprendimientos, así como la responsabilidad comunitaria por el desarrollo de todos que se conjuga en la solidaridad, mostrada tantas veces ante las diversas catástrofes vividas”.

Y en este contexto de “esperanzadora riqueza humana” que posee el pueblo peruano, el Pontífice dedicó una mención especial a los jóvenes: “ellos son el presente más vital que posee esta sociedad; con su dinamismo y entusiasmo prometen e invitan a soñar un futuro esperanzador”, un futuro que nace del encuentro entre “la cumbre de la sabiduría ancestral y los ojos nuevos que brinda la juventud”.

Perú: tierra de esperanza con rostro de santidad

Continuando con su reflexión sobre la esperanza como “hilo conductor” de su discurso a las autoridades, Francisco expresó su alegría ante un hecho histórico de gran relevancia para esta nación: Perú engendró santos que han abierto caminos de fe para todo el continente americano”, dijo el Papa poniendo como ejemplo a Martín de Porres, por citar tan sólo a uno, “quien siendo hijo de dos culturas, mostró la fuerza y la riqueza que nace en las personas cuando se concentran en el amor”.

Y en alusión a ello, el Sumo Pontífice reiteró que Perú “es tierra de esperanza que invita y desafía a la unidad de todo su pueblo” y que por tanto “tiene la responsabilidad de mantenerse unido precisamente para defender, entre otras cosas, todos estos motivos de esperanza”.

La sombra de la degración forestal y el abuso a la Madre Tierra

“Sobre esta esperanza apunta una sombra, se cierne una amenaza”, continuó diciendo el Papa citando un fragmento de su carta encíclica Laudato Si’: «Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma y nada garantiza que vaya a utilizarlo bien, sobre todo si se considera el modo como lo está haciendo».

“Una amenaza que se manifiesta claridad en la manera en la que estamos despojando a la tierra de los recursos naturales sin los cuales no es posible ninguna forma de vida”, añadió Francisco reconociendo que en este contexto, «unidos para defender la esperanza» significa impulsar y desarrollar una ecología integral como alternativa a «un modelo de desarrollo ya caduco pero que sigue provocando degradación humana, social y ambiental».

Y en la práctica, esto  exige “escuchar, reconocer y respetar a las personas y a los pueblos locales como interlocutores válidos, ya que  ellos mantienen un vínculo directo con la tierra, conocen sus tiempos y procesos y saben, por tanto, los efectos catastróficos que, en nombre del desarrollo, están provocando muchos proyectos”, aseguró Francisco poniendo como ejemplo el caso de  la minería informal que se ha vuelto un peligro destructor de la vida de personas, así como la devastación de bosques y ríos con toda la riqueza que ellos poseen.

En definitiva, el Obispo de Roma hizo referencia a los procesos de degradación que conllevan y promueven organizaciones "que van fuera de las estructuras legales y que degradan a tantos hermanos nuestros sometiéndolos a la trata, nueva forma de esclavitud, al trabajo informal, a la delincuencia… y a otros males que afectan gravemente su dignidad y, a la vez, la de esta nación".

Corrupción: el virus que amenaza la esperanza

Asimismo, el Papa puso en guardia acerca de otra sombra amenazante que se cierne sobre la esperanza de manera constante, “otra forma, muchas veces sutil, de degradación ambiental que contamina progresivamente todo el entramado vital: la corrupción".

“Un virus social, un fenómeno que lo infecta todo, siendo los pobres y la madre tierra los más perjudicados y que tanto daño ha hecho a los pueblos latinos”, dijo el Santo Padre, indicando que trabajar unidos para defender la esperanza también exige luchar contra el mal de la corrupción.

“Lo que se haga para luchar contra este flagelo social de la corrupción, merece la mayor de las ponderaciones y ayudas… y esta lucha nos compete a todos”, aseveró el Santo Padre señalando que «Unidos para defender la esperanza», implica una mayor cultura de la transparencia entre entidades públicas, sector privado y sociedad civil. “Nadie puede resultar ajeno a este proceso; la corrupción es evitable y exige el compromiso de todos”, añadió.

Autoridades de poder trabajen por una equidad verdadera

En este sentido, el Papa animó a quienes ocupan cargos de responsabilidad, sea en el área que sea, «a empeñarse en este sentido para brindarle, a su pueblo y a su tierra, la seguridad que nace de sentir que Perú es un espacio de esperanza y oportunidad… pero para todos y no para unos pocos; para que todo peruano, toda peruana pueda sentir que este país es suyo; una tierra en la que pueda hacer realidad su propio futuro, puesto que sólo así se forjará un Perú que tenga espacio para "todas las sangres", en el que pueda realizarse la promesa de vida peruana».

Finalmente el Santo Padre se despidió, pidiendo la intercesión de Santa Rosa de Lima por todo “este bendito pueblo”,  renovando el compromiso de la Iglesia católica, “que ha acompañado la vida de esta Nación, en este empeño mancomunado de seguir trabajando para que Perú continúe siendo una tierra de esperanza”.

Tras concluir, Francisco se trasladó a la Iglesia de San Pedro para encontrarse con sus hermanos jesuitas, unos 100 sacerdotes, hermanos y jóvenes de esta congregación

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  • Fuente Vatican News

Los honores militares con el saludo a la guardia de honor, en la acogida a Francisco a su llegada al Aeropuerto Internacional de Lima: el Romano Pontífice tocó tierra peruana a las 16.54 hora local, tras poco más de dos horas de vuelo.

En el aeropuerto se encontraban representantes de la Iglesia Católica, entre quienes el Nuncio Apostólico, Monseñor Nicola Girasoli, el cardenal Arzobispo de Lima, el Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y el Obispo de Callao. También el Presidente de la República y consorte, junto a las autoridades políticas y civiles, y un gran grupo de fieles.

Un niño y una niña vestidos de blanco y amarillo, los colores del Estado del Vaticano, se acercaron a realizarle una ofrenda floral.

Con la alegría y la festividad que caracteriza al pueblo peruano, se realizaron danzas folclóricas para acoger al Pontífice, acompañadas por la Orquesta “Sinfonía por el Perú”.

De allí el Santo Padre se dirige directamente a la Nunciatura Apostólica, para cenar en privado y descansar, recorriendo antes una distancia de trece kilómetros en papamóvil para el primer “baño de calor” en tierra limeña.

“Voy hacia ustedes como peregrino de la alegría del Evangelio, para compartir con todos «la paz del Señor» y «confirmarlos en una misma esperanza», decía el Papa en el Video mensaje previo a su 22º Viaje Apostólico internacional a Chile y Perú, agregando su voluntad hacerse partícipe de las alegrías, las tristezas, las dificultades del pueblo, “decirles que no están solos – añadía - que el Papa está con ustedes, que la Iglesia entera los acoge, que la Iglesia los mira”.

En Perú tres ciudades lo esperan: Lima, una tierra que vibra con la devoción popular a los grandes santos peruanos. Puerto Maldonado, la puerta de entrada meridional al pulmón del planeta, y Trujillo, donde el Papa, entre otras cosas, encontrará a los damnificados por las calamidades naturales. 

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  • Fuente Vatican News