Sábado, 17 Febrero 2018

logo de la TAPA 6

10   Banner    Anunciate Aqui

El Papa depuso un Rosario a la estatua de la Virgen del Carmen en el Santuario de Maipú dejándose atrás la acogida afectuosa de los miles de jóvenes que compartieron con él un momento especial y se dirigió  a la Pontificia Universidad Católica, cuarto y último encuentro de su segundo día de actividades en Chile,  donde también allí lo esperaban entusiastas más jóvenes, esta vez estudiantes, y un grupo de niños, junto a 1.200 exponentes del mundo académico. La ocasión, como señaló el mismo Pontífice en su discurso, fue el cumplimiento de los 130 años de vida de esta Institución, “entrelazada con la historia de Chile”.

Un estudiante especial

Las “tareas relevantes” cumplidas por hombres y mujeres “para el desarrollo de la patria” fueron la premisa del Pontífice en su discurso a los estudiantes de la Pontificia Universidad de Santiago de Chile, para recordar a un estudiante especial: San Alberto Hurtado, “en este año que se cumplen 100 años desde que comenzó aquí sus estudios”,  cuya vida es claro testimonio de cómo la inteligencia, excelencia académica y profesionalidad, armonizadas con la fe, justicia y caridad, “alcanzan una fuerza que es profecía capaz de abrir horizontes e iluminar el sendero, especialmente para los descartados de la sociedad, sobre todo hoy en que priva esta cultura del descarte".

La gramática del diálogo que forma encuentro

Los desafíos para la patria relacionados con la convivencia nacional y capacidad de avanzar en comunidad fueron las palabras del saludo del Rector de la Universidad, que el Papa retoma como ejes de su discurso.

Francisco asegura que “hablar de desafíos es asumir que hay situaciones que han llegado a un punto que exigen ser repensadas. Y en este sentido asegura que es precisamente la Universidad que debe transformarse “en un espacio privilegiado para practicar la gramática del diálogo que forma encuentro”, ya que “la verdadera sabiduría - añade - es producto de la reflexión, del diálogo y del encuentro generoso entre las personas”.

Educar para la convivencia

El Papa habla de convivencia nacional posible “en la medida en que generemos procesos educativos también transformadores, inclusivos y de convivencia”, enseñando “a pensar y a razonar de manera integradora”. Y esto es posible – señala - a través de  una “alfabetización integradora que sepa acompasar los procesos de transformación que se están produciendo en el seno de nuestras sociedades.  

“Urge generar espacios donde la fragmentación no sea el esquema dominante, incluso del pensamiento” añade el Pontífice, indicando como camino el “enseñar a pensar lo que se siente y se hace; a sentir lo que se piensa y se hace; a hacer lo que se piensa y se siente”.

El Santo Padre habla nuevamente de “esta sociedad líquida o ligera” donde van desapareciendo los puntos de referencia desde donde las personas pueden construirse individual y socialmente. E indica una posible causa de  falta de consistencia: la pérdida del espacio público.

“Sin el ‘nosotros’ de un pueblo, de una familia, de una nación y, al mismo tiempo, sin el nosotros del futuro, de los hijos y del mañana; sin el nosotros de una ciudad que «me» trascienda y sea más rica que los intereses individuales, la vida será no sólo cada vez más fracturada sino más conflictiva y violenta” asegura.

Avanzar en comunidad con rigor científico e intuición popular

 El Sucesor de Pedro se refiere entonces al desafío de esta comunidad  a no quedarse aislada de los modos de conocer: “Es necesario que la adquisición de conocimiento sepa generar una interacción entre el aula y la sabiduría de los pueblos que conforman esta bendecida tierra”, afirma, porque de este modo, “se producirá esa sinergia tan enriquecedora entre rigor científico e intuición popular” impidiendo así “el divorcio entre la razón y la acción, entre el pensar y el sentir, entre el conocer y el vivir, entre la profesión y el servicio.

Participación y diálogo

El conocimiento siempre debe sentirse al servicio de la vida y confrontarse con ella para poder seguir progresando, añade el Santo Padre y es por ello que “la comunidad educativa no puede reducirse a aulas y bibliotecas, sino que debe ser desafiada continuamente a la participación”.

Una participación que según el Pontífice se realiza a través de diálogo y de “una episteme capaz de asumir una lógica plural, es decir, que asuma la interdisciplinariedad e interdependencia del saber. Y en este sentido, el Papa indica que es “indispensable prestar atención a los pueblos originarios con sus tradiciones culturales” para que se conviertan en “los principales interlocutores, sobre todo a la hora de avanzar en grandes proyectos que afecten a sus espacios”.

La misión profética de la Universidad

 

“Ustedes son interpelados para generar procesos que iluminen la cultura actual, proponiendo un renovado humanismo que evite caer en todo tipo de reduccionismo” – afirma Francisco al final de su discurso. “Esta profecía que se nos pide, añade, impulsa a buscar espacios recurrentes de diálogo más que de confrontación; espacios de encuentro más que de división; caminos de amistosa discrepancia, porque se difiere con respeto, entre personas que caminan en la búsqueda honesta de avanzar en comunidad hacia una renovada convivencia nacional”.

Información adicional

  • Fuente Vatican News

Durante una videoconferencia con un grupo de estudiantes, el Papa Francisco los exhortó a no permanecer quietos ni ser “jóvenes de sillón”, sino a caminar hacia un futuro, siempre cuidando de sus raíces.

El Santo Padre hizo este llamado a través de la videoconferencia que sostuvo con estudiantes de la universidad jesuita de Tokyo, la “Sophia University”. Antes de dar inicio a la conversación, proyectaron un video de los últimos años de la Iglesia y de los Pontífices: desde la elección de San Juan Pablo II, a la renuncia de Benedicto XVI y el Pontificado de Francisco.

Las alegrías del Papa y la educación universitaria

La primera pregunta fue la de una chica de tercero de Teología que fue bautizada este año. “¿Cuál ha sido la alegría más grande desde que ha sido elegido Papa?”. Francisco le dio la enhorabuena por estudiar Teología, porque “las mujeres que estudian Teología pueden llegar a una profundidad a la que no llegan los hombres”. “No es solo una alegría, son muchas alegrías. Me gusta cuando puedo estar con la gente, saludarla, cuando puedo conversar con los niños, ancianos, los enfermos. Me ayuda mucho estar con la gente, me hace sentir más joven. Y esto me da mucha alegría. Estas son las alegrías más grandes como Pontífice”, respondió.

La siguiente pregunta fue relativa a la educación universitaria. “Para llegar más alto se llega a cosas malas, por ejemplo, mirar por encima del hombro a las personas. La educación debe ser un crecimiento armónico de la persona. Usar todos los tres lenguajes humanos que tenemos: del intelecto, del corazón, el lenguaje de la mano”. “Una educación verdadera –continuó– debe armonizar estos tres lenguajes, y así al final de los estudios tendremos a un hombre o a una mujer que siente lo que piensa y lo realiza. La armonía no es equilibrio, pero está siempre abierta al servicio y ahora doy un paso más: una educación que no piensa en la mayoría va a la ruina, una educación involutiva que se mira a sí misma es peligrosa”.

Jóvenes “de sillón” y la religión

Como respuesta a cuáles son las preocupaciones y esperanzas de los jóvenes, Francisco aseguró que “son la esperanza del futuro”. “Espero que tengan la fuerza de ir adelante, pero me preocupa una cierta aceleración en las relaciones y en las expresiones que hacen perder a los jóvenes la memoria y las raíces”.

Francisco reveló que su gran preocupación es “que pierdan las raíces culturales, históricas, humanas. Jóvenes sin raíces”.

“Hace unos 26 años vi una película de Kurasawa 'Rapsodia en agosto', en la que Kurasawa toca el diálogo entre jóvenes y ancianos, en este caso entre nietos y abuelos. Los niños han encontrado las raíces. Las raíces están escondidas, por eso se necesita memoria para encontrarlas”.

“Que los jóvenes –aconsejó– se acostumbren a hablar con los ancianos. Necesitan buscar las raíces de la patria, de la familia, del ser humano”. Y este argumento “va en 3 tiempos: el pasado con la memoria, el presente con el desafío, y el futuro con la promesa”.

También afirmó que “los jóvenes no deben estar quietos, deben estar siempre en movimiento, en todo su ser, pero enraizados en sus raíces. Me preocupan los jóvenes que están quietos, que han llegado ya a los 25 años y se encuentran en un bienestar que les anula. En lugar de ser jóvenes que caminan hacia un futuro, ‘jóvenes de sillón, ‘jóvenes de museo’”.

Una estudiante de Myanmar -país que el Papa visitó recientemente-, preguntó sobre la importancia de la religión. Francisco recordó su viaje y se preguntó si la religión es “el opio del pueblo” como dijo Marx.

“La religión no es una invención teatral, sino que nace del ansia del corazón humano de trascenderse y encontrar al absoluto Dios. No podemos hablar de religión sin reconocer en nosotros la importancia de la trascendencia”.

“Todas las religiones hacen crecer. Si encontramos a alguna persona que dice que está al servicio de todas, pero no crece, es un idólatra. Busca solo una compensación con este comportamiento religioso. Como te enseña a trascender de ti mismo a Dios, te enseña a ir hacia los últimos”, añadió el Papa.

“La religión cristiana que yo profeso tiene como regla fundamental adorar a Dios y servir a los últimos. Ahora os digo otra cosa: una de las cosas que hace más mal es ser una persona hipócrita, que dice tener fe, pero vive como un ateo. Este es un testimonio malvado”.

El Papa concluyó: "ahora existe el fenómeno del fundamentalismo: todas las confesiones religiosas tienen un pequeño grupo de fundamentalistas que no responde a la idea religiosa, un refugio socio-político degenerado de la religión”.

“De estos fundamentalistas salen las actitudes al terrorismo que hace daño a los últimos. Y actitudes absolutistas. El absolutismo en la religión está en este grupo. La verdadera religión que te hace trascender e ir adelante en el servicio, en la ayuda a los pobres, y no hace daño. Eso que hace daño s la hipocresía y el fundamentalismo”.

Información adicional

  • Fuente ACI Prensa

La Universidad  Católica en Cochabamba en su compromiso cristiano y responsable con la atención íntegra de sus estudiantes, te brinda el servicio de Acompañamiento Humano, Personal y Espiritual. Para ello, la Pastoral Universitaria junto a la Unidad de Bienestar Estudiantil organizaron horarios de atención que deben ser coordinados previamente.

Mayor información en la imagen adjunta.

anuncios pastoral

Información adicional

  • Fuente Universidad Católica San Pablo

Esta tarde en la Basílica de San Pedro se renovó la tradicional cita de Adviento con los alumnos de las Universidades de Roma, a los que se unieron los Rectores y Profesores de los Ateneos romanos e italianos. Y el Papa Francisco saludó a todos cordialmente, comenzando por el Cardenal Vicario, los Obispos, las Autoridades académicas e institucionales, los Asistentes de las Capellanías, los Grupos universitarios, y, de modo especial, a los queridos universitarios y universitarias.

¡No se dejen robar el entusiasmo juvenil!

Dirigiéndose precisamente a los alumnos, el Papa les dijo que son diversos los desafíos que están llamados a afrontar con fortaleza interior y audacia evangélica. A la vez que destacó que el contexto socio-cultural en el que están inseridos, a veces está recargado de mediocridad y aburrimiento. Por esta razón el Obispo de Roma exclamó: “¡No hay que resignarse a la monotonía del vivir cotidiano, sino cultivar proyectos de amplio respiro, ir más allá de lo ordinario: ¡no se dejen robar el entusiasmo juvenil!”.

En efecto, como explicó en su homilía, Francisco dijo que sería un error dejarse aprisionar por el pensamiento débil y uniforme, como también por una globalización entendida como homologación. Y para superar estos riesgos, agregó que el modelo a seguir no es la esfera, sino el poliedro, que incluye una multiplicidad de elementos y respeta la unidad en la variedad.

El Papa Francisco también les deseó que el empeño de caminar en la fe y de comportarse de manera coherente con el Evangelio los acompañe en este tiempo de Adviento, para vivir de modo auténtico la fiesta de la Navidad del Señor. Y les dijo que podría servirles de ayuda el bello testimonio del beato Pier Giorgio Frassati, quien decía: “Vivir sin fe, sin patrimonio que defender, sin sostener una lucha por la verdad no es vivir, sino ir tirando… Nosotros no debemos nunca tirar sino vivir”.

Información adicional

  • Fuente Ciudad del Vaticano

El Santuario del Socavón ofrecerá una Misa el viernes 20 de enero del presente año, a partir de las 19:00 horas, para pedir que el Señor y la Virgen María les de la suficiente templanza e inteligencia a los miles de jóvenes estudiantes que rendirán la prueba de admisión a las diferentes carreras de la Universidad Técnica de Oruro.

Como es de conocimiento general, el examen de ingreso a la Universidad Técnica de Oruro se realizará el sábado 21 de enero a partir de las 7 de la mañana en cada uno de los establecimientos facultativos. En la pasada gestión participaron 7.000 estudiantes en la mencionada prueba y las plazas dispuestas por la UTO alcanzaron solo a 3.400.

Sin duda, la prueba de admisión universitaria se constituye en una de las primeras responsabilidades que los jóvenes asumen de manera autónoma, sabiendo que los resultados son responsabilidad exclusiva de ellos; marcando, por otra parte, el inicio de su independización respecto de su familia.

Sin embargo, las implicaciones de la prueba de admisión no terminan ahí. En el plano académico se probará la calidad de la educación (de los programas, de los profesores, etc.), el nivel de aprovechamiento de los estudiantes, la correspondencia, cuestionada reiteradamente, entre la educación secundaria y la universitaria y, cómo no, se jugarán esperanzas y se pondrán a prueba capacidades.

La esperanza de los padres de ver a sus hijos en la universidad, conociendo que, en la mayoría de los casos, lo único que estos pueden dejarles es su profesionalización. Por su lado, los jóvenes se enfrentarán al rigor de la academia, de la Universidad; sus doce años de estudio serán sometidos a prueba en un par de horas. Sin duda la Prueba de admisión es muy significativa, no sólo para ellos y sus familias, sino para toda la sociedad, de su performance depende el futuro de la misma. Por ello, la misa del día viernes 21 de enero, a la que están invitados no sólo los estudiantes, tiene el propósito de pedir a Dios templanza e inteligencia para nuestros jóvenes. No conocimiento, eso se encuentra estudiando (trabajando), más bien mesura e inteligencia en los minutos que dure la prueba, porque ambas son virtudes que Dios nos ofrece y que, además, al margen de los resultados, sea en la universidad, en el taller, etc. Son absolutamente necesarios para una vida plena, independientemente de los éxitos materiales que, como sabemos, son frugales

Información adicional

  • Fuente santuario del socavón