Lunes, 22 Enero 2018

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El Congreso Misionero de la Vida Religiosa en Bolivia se lleva a cabo en la Arquidiócesis de Cochabamba, hasta este viernes 12 de enero.

Dicho congreso de la Vida Consagrada inició la mañana de este miércoles con la Eucaristía y Acto de inauguración con las palabras de Mons. Roberto Bordi, repsonsable de la Vida Consagrada; Mons. Ricardo Centellas, presidente de la CEB quien dijo: "Damos testimonio de Unidad"; Mons. Tito Solari, responsable de la Vida Consagrada en Cochabamba expresando que "La Iglesia tiene que ser luz en las tinieblas"; además de las palabras de la Hna. Cilenia Rojas quien invitó a vivir estos días como "un momento de Gracia".

A media mañana se realizó la Ponencia bajo el título "La Alegría del Evangelio" a cargo del Pbro. Rafael Gonzales Ponce MCCJ, además de trabajos en grupos.

Por la tarde, las distintas Congregaciones Religiosas tendrán los siguientes talleres:
* Misión y Ecología
Ponente: Mauricio López de Ecuador
* Misión y Familia
Ponente: Pastoral Familiar de Sucre
* Misión y Educación
Ponente: Alberto Libera
* El Rol de las OMP en las Iglesias Locales
Ponente: Hna. Rosalba Chávez
* Misión Ad Gentes en y desde América
Ponente: Pbro. Alejandro Marina y equipo CMMAL
* Cooperación Misionera
Ponente: P. Luis López
* Misión, realidad indígena y diálogo interreligioso
Ponente: P. Enrique Jordá
* Misión: vocación y jóvenes
Ponente: Hna. María Elia Rojas.

Y la jornada concluirá con una oración.

 

La Conferencia Episcopal Boliviana, mediante la Secretaría General, emitió una comunicado esta mañana, en relación a la situación que vive nuestro país, observando los distintos artículos del nuevo código penal, que muchos sectores ciudadanos ya cuestionaron.

 

LEYES JUSTAS AL SERVICIO DEL BIEN COMÚN
“No ahorréis esfuerzos para consolidar, con ataduras de paz, la
unidad, que es fruto del Espíritu” Efesios 4,3

La Secretaría General de la Conferencia Episcopal Boliviana, ante los conflictos sociales que se están produciendo en el país, tras la Sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional 0084-2017, los serios problemas del sistema de salud y la promulgación del Código del Sistema Penal, quiere aportar con una serena reflexión al necesario diálogo.

No contribuye a la paz social el hecho que el sistema jurídico del país se vaya construyendo sin tener en cuenta la voluntad popular, con leyes aprobadas prescindiendo del indispensable debate de la sociedad. Las leyes deben ser acatadas por todos, por lo que es imprescindible que sean también debatidas amplia y libremente en la sociedad boliviana y en la Asamblea Legislativa Plurinacional.

El Código del Sistema Penal, en la medida que va siendo conocido, encuentra más rechazo comprensible de toda la sociedad boliviana en diferentes aspectos:

  • El artículo 205, que criminaliza la negligencia y la praxis profesional y ha provocado las medidas de protesta del personal de salud y otros sectores, no es sino uno de los aspectos, aunque no poco importante.
  • El artículo 137 sanciona hasta a los administradores de una empresa que causó una muerte con un medio de transporte y es la causa de la protesta de los transportistas del país.
  • Se criminaliza también el derecho a la protesta, en los artículos 209, 293 y 294.
  • Deja sin protección la familia, ya que se anulan los delitos de bigamia y el abandono a la mujer embarazada.
  • El artículo 107 despenaliza el microtráfico de droga.
  • Pone en entredicho la libertad de expresión y de pensamiento en los artículos 21 y el 106.
  • Introduce un control inaceptable de las redes sociales, en los artículos 245 y 246.
  • Implementa el delito del reclutamiento con fines religiosos realizado por instancias religiosas, cuya ambigüedad manifiesta atenta claramente contra la libertad religiosa en el artículo 88.I.11
  • Las disposiciones transitorias y finales del Código derogan artículos de la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz, de la Ley electoral y de la Ley de Medio Ambiente referentes a las ganancias ilícitas, el daño lesivo al Estado, delitos electorales y ambientales, que si bien quedan recogidas en el Código, lo hacenatenuándolas y crean sospechas de encubrimiento de conductas corruptas.
  • Atenta contra derechos humanos básicos, como el conocido artículo 157 que plantea la exclusión del delito del aborto en causales tan genéricas, que su punibilidad desaparece y fue aprobado en total desconocimiento de las miles de firmas entregadas a la Asamblea Legislativa Plurinacional y de las numerosas manifestaciones a favor del derecho a la vida en distintas ciudades del país.

La lista de artículos cuestionables podría ser mucho más larga, pero los ejemplos citados sirven para calificarlo como un código hecho a la medida de los intereses del poder y no de los del pueblo. Atenta contra derechos humanos y ciudadanos fundamentales, es pretendidamente ambiguo en la formulación con lo que crea inseguridad jurídica y significa un retroceso de los valores democráticos conquistados por la sociedad boliviana.

Esas imposiciones unilaterales amenazan la convivencia pacífica, por eso pedimos que en el espíritu de verdadera democracia participativa y en consideración de la gran importancia que reviste el Código del Sistema Penal, se tenga la sabiduría de abrogarlo y se inicie un debate amplio, franco y transparente con todos los sectores involucrados, sin caer una vez más en la acostumbrada y fácil acusación de tramas de conspiración y desestabilización contra el Gobierno.

El año nuevo que acaba de iniciar está en nuestras manos, no lo volvamos un año de conflictos y de luto, seamos operadores de paz sobre los cimientos de la justicia, la libertad y la verdad.

Elevamos oraciones a Santa María, Reina de la Paz para que interceda por nosotros ante su Hijo Jesucristo para que nos conceda el don de la reconciliación y la paz entre todos los bolivianos.

 

La Paz 9 de Enero 2018
Secretaria General
Conferencia Episcopal Boliviana

En su mensaje de apertura de la 109 Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Venezolana, su Presidente, Mons. Diego Padrón, lamentó la situación del país, y dijo que “los oprimidos son la mayoría del pueblo”.

La 109 Asamblea Plenaria se extenderá desde el 7 hasta el 12 de enero, e incluirá la renovación de su Junta Directiva.

Mons. Padrón aseguró que a los obispos venezolanos “nos preocupa sobremanera la vida de nuestro pueblo: su salud, su alimentación, sus medicinas, su seguridad, su empleo, su educación, pero de modo particular, su identidad espiritual de autenticidad cristiana y su consecuente vida moral”.

“Nos duele la situación inhumana en que viven la mayoría de los presos, comunes y políticos, acrecentado este dolor con la pena de que el sistema penitenciario ni siquiera nos permite visitarlos”, dijo.

El Prelado precisó que si bien “la Iglesia no tiene como tarea propia el cambio directo de las estructuras sociales y políticas” sino “el anuncio del Evangelio”, resulta una “consecuencia inmediata de ese anuncio, el discernimiento de su identidad y misión a partir de una opción explícita por el pueblo pobre y su cultura”.

“A su vez, el anuncio evangélico, si es íntegro, conduce a la liberación del pueblo de cualquier clase de opresión, política, social, moral o económica”.

“Hoy en Venezuela, como en tiempos de Jesús, los oprimidos son la mayoría del pueblo, sin distinciones de clase o ideología. El anuncio evangelizador, por consiguiente, no puede desentenderse de la suerte de nuestro pueblo ni dejar de apoyar todo lo que evangélica y legítimamente lleve a su liberación”, dijo.

Para Mons. Padrón, “este es uno de los principales desafíos de nuestra Iglesia en el momento actual. Un desafío que no nace de una opción política sino del corazón mismo del Evangelio, del corazón de Cristo”.

El Presidente de la CEV destacó que el Episcopado “ha intentado, y en parte lo está logrando, ofrecer al país, desde Cáritas, Invecapi y Apep una ayuda efectiva e inmediata en alimentos, medicinas, educación y capacitación para el trabajo”.

“No se ha quedado en el mero asistencialismo. Ha implementado el análisis, la investigación y diversos programas socio-educativos, todos vigentes”, precisó.

El obispo venezolano indicó que “el problema fundamental de Venezuela no es solo político”, pero “los venezolanos hemos dejado que la política lo invada todo o casi todo, lo coloree y lo determine”.

“De tal modo que si cambia la política, todo o casi todo cambia”.

En ese contexto, destacó, el proceso de negociación entre el gobierno y la oposición que se prevé que continuará en los próximos días en República Dominicana “es en sí válido y necesario”.

Sin embargo, “una negociación sin resultados favorables para el pueblo sería un fracaso”.

Mons. Padrón aseguró que el “mejor deseo” de los obispos venezolanos “es que la negociación llegue a un acuerdo creíble, ponderado y realizable: por ejemplo, la reestructuración equilibrada del Consejo Nacional Electoral (CNE) y la garantía internacional de las elecciones presidenciales libres, justas, y confiables, en un clima de suficiente paz social sostenida por el respeto efectivo al pluralismo y la diversidad”.

El Prelado se refirió además a diversas protestas que se realizan en Venezuela en los últimos días, “motivadas por el desabastecimiento de alimentos y gasolina”.

“Puede decirse que se va desarrollando paulatinamente en el país un proceso de convulsión social”.

El Presidente de la CEV lamentó que “los pronósticos de los analistas e intérpretes sociales son desalentadores para los días por venir”, pero precisó que “es tarea de los venezolanos, encontrar la justa y pronta respuesta al hambre en la solidaridad”.

“¡A los cristianos, la caridad de Cristo nos urge a socorrer a los más necesitados!”, expresó, así como “nos obliga también en conciencia a evitar acciones que contribuyan a aumentar la violencia, dañar la propiedad ajena y responder con odio y con armas las injurias sufridas”.

“El perdón y la reconciliación son la base de la solidaridad y la paz”, subrayó.

Al finalizar su mensaje, Mons. Padrón aseguró que los obispos comienzan su Asamblea “con profunda fe en el Dios liberador y con gran fe en el pueblo venezolano”.

“Sabemos de su nobleza, de su jovialidad para enfrentar los reveses, de su capacidad de resistencia frente a dictaduras y malos gobiernos”.

El venezolano, concluyó, es “un pueblo, sobre todo, que profesa su fe, y hace su camino con Dios y la Virgen”.

Miles de peregrinos de Argentina, Perú, Bolivia y zonas distantes cruzarán cordillera, desierto y mar para encontrarse con el Papa Francisco el 16, 17 y 18 de enero, durante su visita apostólica a Chile.

Desde el Océano Pacífico, a 3800 kilómetros de Chile, unos 80 fieles de Isla de Pascua viajarán durante cinco horas en avión hacia Santiago para participar el 16 de enero en la “Misa por la Paz y la Justicia” presidida por el Papa Francisco.

Para la ocasión, la cultura rapanui regalará un moai, escultura que representa a los ancestros del pueblo y que lleva por nombre “Haumaru o te A'o” que significa “Paz del Mundo”.

La estructura, que mide 1.60 metros y pesa 350 kilos, fue esculpida en piedra basalto y hani-hani por Pau Hereveri, y fue bendecida en el único templo católico del lugar: la Parroquia la Santa Cruz.

En conversación con ACI Prensa, el párroco, P. Bernardo Astudillo, dijo que el moai es un “regalo del Papa, por lo que él tendrá que determinar si se lo lleva al Vaticano o no. Pero hemos hecho todas las gestiones para que, si quiere llevárselo, pueda hacerlo”.

El sacerdote explicó que la cultura rapa nui es en su mayoría católica y la “figura del Papa Francisco representa al hombre de los encuentros de los mundos. Su mensaje ha ayudado mucho al tema de la migración y el catolicismo colabora al respeto porque somos todos hijos de Dios, además refuerza los valores del diálogo, el respeto, la diferencia”.

También, el 18 de enero a la Misa de ‘Nuestra Señora del Carmen, Reina y Madre de Chile’ que se realizará en Iquique, viajarán unos 820 fieles, 120 voluntarios, 12 seminaristas y 33 sacerdotes de la Diócesis de Tacna y Moquegua, al sur de Perú.

Estos peregrinos han determinado viajar a Iquique ya que son solo siete horas de traslado por tierra, unos 370 kilómetros. Los peregrinos que decidan viajar hacia Lima, ciudad que visitará el Santo Padre el 21 de enero, tendrán que recorrer unos 1200 kilómetros.

En diálogo con ACI Prensa, el coordinador de la delegación peruana, P. Edgar Márquez, manifestó que “Tacna es una ciudad comercial y turística por lo que la convivencia es cotidiana. Ya es tiempo que nos olvidemos de las fronteras, conocemos muy buenas personas en Chile y compartimos las mismas devociones como la del Señor de los Milagros, la Virgen de La Macarena, entre otros”.

“Además Chile ha recibido hartos compatriotas y uno de los temas que tratará el Papa es ese el de la migración, la explotación”, agregó el también rector de la Catedral de Tacna.

“Estamos muy ilusionados y entusiasmados con el encuentro. Cada vez se siente más la presencia del Papa entre nosotros, estamos muy expectantes, es un Papa muy cercano a la gente, es latinoamericano y habla la corazón”, manifestó.

Hasta Iquique también llegarán unos 250 peregrinos, 2 sacerdotes y 2 diáconos provenientes de la Prelatura de Humahuaca en Jujuy, Argentina, distante a unos mil kilómetros.

Los fieles realizarán un trayecto de 22 horas luego de cruzar la Cordillera de Los Andes por tierra y realizar un descanso en Copiapó, al norte de Chile.

Humahuaca es una zona rural, cuyo principal sustento es la agricultura y la ganadería, y es habitada por aborígenes y descendientes de los coyas. Dadas las distancias, se hace difícil la evangelización pero el encuentro con el Santo Padre es lo que más ha motivado a las comunidades.

“En estos lugares, el contacto con la figura y el magisterio del Papa es muy escaso. Pero sabemos que para una persona de fe, un encuentro masivo con otros hermanos católicos es alentador, es una experiencia muy viva y fuerte que consolida la fe. Esto sumado a la figura del Papa resulta de suma importancia”, explicó a Aci Prensa el P. Joaquín Ocampo.

Desde el extremo sur de Chile, donde hay vientos de más de 100 kilómetros por hora, más de 200 peregrinos cruzarán en avión unos 2100 kilómetros para ver al Papa Francisco.

La Diócesis de Punta Arenas detalló a ACI Prensa que viajarán 150 peregrinos, ocho sacerdotes, cuatro diáconos permanente y el Obispo de la Diócesis, Mons. Bernardo Bastres.

También participarán unos 40 jóvenes en el encuentro con el Papa Francisco en el Santuario Nacional de Maipú, en Santiago; y unos 12 adultos mayores en la Misa por el Progreso de los Pueblos en Temuco, el 17 de enero.

El P. Jaime Marenco Martínez, director de comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), lanzó una iniciativa pastoral para los comunicadores que residen en Bogotá, y que consiste en una jornada de confesión y dirección espiritual para el próximo 29 de diciembre.

“Espero hayan tenido una Noche Buena feliz y unidos a sus seres amados”, expresó el sacerdote, cuya invitación está extendida a directores de medios, comunicadores, periodistas, locutores, productores y realizadores, camarógrafos y asistentes técnicos.

“Me dirijo a quienes residen en Bogotá, para compartirles que este viernes 29 de diciembre estaré disponible para ustedes en el templo parroquial de Santa Clara de Asís (Cra. 8A con calle 98, barrio Chicó, detrás del World Trade Center), para atenderlos en confesión o dirección espiritual, de 8:00 a.m. a 6:00 p.m., en jornada continua”.

“Ese día estaré en ayuno y oración por ustedes. ¡Los espero!”, expresó el sacerdote.

En declaraciones a ACI Prensa, el P. Marenco indicó que antes de ser ordenado sacerdote, fue comunicador social y trabajó ocho años como director de comunicaciones de la Arquidiócesis de Barranquilla.

“Cuando me hice sacerdote ya no seguí siendo director de comunicaciones de la Arquidiócesis de Barranquilla, sino que fui párroco. He tenido dos parroquias. En esas dos parroquias siempre he procurado atender a los periodistas”, donde ofreció “siempre un día de Cuaresma y un día de Navidad para la confesión a nivel general”, relató.

En octubre de este año asumió como director de comunicaciones de la CEC y, en oración, nació la idea de “hacer esa jornada de confesiones para este viernes” en la capital colombiana.

“Siempre he considerado que la Iglesia tiene una deuda grande con los comunicadores, porque ellos nos publican todo lo que producimos como Iglesia, pero nos falta estar más cerca de ellos en cuanto a los sacramentos, a su orientación espiritual, en cuanto a su orientación doctrinal”, afirmó.

El P. Marenco explicó que en Bogotá no tiene parroquia y por ello solicitó al párroco de la iglesia Santa Clara –que es donde vive–, permiso para realizar la jornada del 29 de diciembre. “Lancé la idea por las redes sociales a los periodistas y algunos han escrito con mucha alegría por esta iniciativa”, destacó.

El sacerdote expresó su deseo de estar cerca de los comunicadores, quienes siempre están buscando la noticia.

“La mayoría de esos comunicadores son católicos, entonces digo que debo tener más corazón de pastor que de comunicador para poder servirles, ser útil a la función, a la misión que ellos tienen como comunicadores y periodistas, y a la vez acercarlos a la Iglesia no solo desde la noticia, sino desde la buena noticia que es Cristo”, afirmó.

El director de comunicaciones de la CEC señaló que hace falta evangelizar el mundo de las comunicaciones, “y de hecho los obispos en Aparecida nos recuerdan ese compromiso grande que tenemos de establecer ese puente entre la Iglesia y la sociedad recurriendo a los comunicadores” e integrándolos “en ese proceso de evangelización eclesial”.

El P. Marenco dijo que a los periodistas, además de las noticias, se les debe brindar “el pan de la Palabra, también el sacramento de la reconciliación, la escucha. El Papa habla mucho de la cultura del encuentro, ir donde está el otro para escucharlo, para atenderlo, para construir juntos un mejor presente y un mejor futuro”.

“Eso es lo que queremos desde la CEC, generar esa cultura del encuentro con los comunicadores sociales, periodistas y todos los que trabajan en ese mundo de las comunicaciones para que sientan cercano al Señor a través de la Iglesia”, afirmó.

Sobre la jornada del viernes 29, el sacerdote dijo que “si solo uno se acerca, bendito sea Dios; si se acercan dos, bendito sea Dios; si se acercan tres docenas, bendito sea Dios. Lo importante es comenzar a abrir esos espacios para que los periodistas sientan que la Iglesia quiere estar cercana, quiere estar con ellos”.

Promulgadas las normas que atacan con furor al cuerpo médico de Bolivia, situación jamás presentada en la historia nacional, ni en las épocas de la intervención universitaria del MNR y militares, los médicos nos encontramos ante una realidad de perplejidad. Sentimos un grave desengaño por la ingratitud con que no reacciona ni el aparato político del Estado ni el mismo pueblo al que están dirigidas las acciones benéficas de la profesión.

Las universidades públicas y privadas, las entidades de la seguridad social y seguros médicos, el ejército, la policía, la clase media, no se identifica en favor de la dignidad profesional. No sólo del médico con sus especialidades, también entrarán en el problema otros profesionales: dentistas, enfermeras, ingenieros, administradores, bioquímicos, abogados, arquitectos, laboratoristas.

Y la población sufrirá también los embates de una medicina de pésima calidad; atendida en sus grandes demandas de salud por seudomédicos con dos a tres años de estudio y mala práctica; o bien curanderos que postergarán los diagnósticos oportunos para salvar vidas, ígnaros del cuidado intensivo en pacientes graves, urgencias, emergencias, manejando equipos complejos de la terapéutica científica, sanadores de fracturas con burdas maniobras.

El mal ya está hecho. El Servicio Nacional de Salud autónomo, el que debería nacer mediante la Ley de Salud, jamás verá la luz porque existe interés en decapitarlo antes del nacimiento. ¡No permitan que la salud la maneje algún partido político!

Siento un enorme dolor ante la inquina y el odio de los contrarios al acto médico. Subsano con el enorme respeto de ver a los dirigentes del Colegio Médico, luchando a brazo partido contra gigantes de la maldad. Honor a ustedes compañeros, colegas de la dignidad y de la hombría. Están escribiendo historia.

La dirigencia ve con esperanza una luz, lograr una sesión con el primer mandatario, quien, benévolo, escuchará sus quejas y racional, solucionará todos los problemas.

Ojalá logren resultados. La inquina a los intelectuales y sobre todo a los médicos, no tiene límites. Sin embargo, creo en los milagros. Para evitar desprestigio, es posible que vuelvan a la racionalidad, respeten el Acto Médico.

Se debe intentar siempre la vía pacífica y quizá mejor buscar otra estrategia. En lugar de la huelga, al contrario, decidir a nivel nacional, a manera de prueba y con término temporal, ofrecer una atención gratuita, día y noche, hasta romper barreras de costo farmacéutico y lograr la reacción favorable del pueblo en un giro absoluto y total.

¿Por qué no cirugías gratuitas en las clínicas privadas, clases en los parques, demostraciones de salud en carpas de sanidad? Medicina familiar, visitas, remedios de muestras, conformación de equipos de salud con otros profesionales, canciones y danzas en lugar de bloqueos y en vez de rostros tristes deprimidos, alegría radiante para desconcertar a los responsables. Marchas con canciones y altoparlantes acompañados de pacientes en recuperación; disfraces irritando a los responsables y carteles en poesía llenos de picardía. Para tener sostenibilidad se requieren fondos económicos que se pueden lograr en esas jornadas.

¿Qué tal? ¡Podría ser el mejor regalo de Navidad!

Las ideas que a continuación deseo proponer pretenden ser un mensaje de un pastor a los políticos católicos de América Latina, nacidas ellas de la oración y del contacto personal y permanente con la gente en sus comunidades. Para ello, seguimos la conseja de un Obispo mártir, asumida por el Papa Francisco en EVANGELII GAUDIUM: Tener un oído en el pueblo y otro en Dios. Es duro comprobar que en nuestras comunidades eclesiales se siente una especie de desconfianza hacia los dirigentes políticos de las diversas tendencias; desconfianza que desemboca en desconsuelo y frustración. Se percibe cómo son los intereses partidistas y particulares los que mueven a una inmensa mayoría de líderes o dirigentes políticos.

Se suele dar un divorcio entre quienes se auto-proclaman servidores públicos en la política y el pueblo. Esto se agrava más aún, cuando se percibe que, junto a su ansia de poder, hay cercanía sólo con los sectores más poderosos de lo sociedad, en lo económico, en lo religioso, en lo social y en lo militar.

¿Valdría la pena preguntarse si de verdad los dirigentes políticos se sienten pueblo?

Hay una seria crisis política en la mayoría de nuestras naciones. Quizás a nivel de las ideas y de los contenidos, las cosas se saben y se proclaman. Pero luego se observa en muchos, una incoherencia. No hay una adecuación entre lo que se debe profesar como creyentes y la propia vida testimonial. El político católico debe ser un testigo del Evangelio de Jesús en el mundo. Pero cuando esto se olvida se corre el riesgo de tomar un camino diverso que puede conducir a la oscuridad. Es la puerta de la corrupción. Una inmensa mayoría de políticos y dirigentes de todo tipo que se han dejado dominar por la corrupción son católicos. Entonces, ¿dónde quedaron los principios y los valores del Evangelio? ¿Dónde está la fraternidad del amor que distingue a todo discípulo de Jesús?

Es necesario recordar lo siguiente: El bautismo les da a los cristianos laicos la capacidad de responder a su vocación y cumplir con su misión tanto en la Iglesia como en el mundo.

Éste es el ámbito y el medio de la vocación de los laicos (cf. Ch.L. 15a) La índole secular de los laicos es su quehacer como testigos en el mundo. La política es uno de esos ámbitos donde el laico ejerce su misión como miembro de la Iglesia, para aportar su granito de arena en la santificación del mundo.

El texto de Mc 10, 34-45 nos puede iluminar acerca de la vida y acción de los políticos católicos y dar respuesta a los desafíos que se les presentan: Los discípulos discuten sobre los primeros puestos en el Reino a ser inaugurado por Jesús. El Maestro les advierte que esa no debe ser la manera de pensar de ellos. Y enfatiza algo: ellos no son como gobernantes de las naciones, quienes tiranizan y oprimen. Deben ser capaces de servir y no ser servidos, a ejemplo del Señor. Y sintetiza todo con una definición: servir significa dar la vida para la salvación de los demás.

En primer lugar deben recordar en todo momento que son discípulos de Jesús. Su ser y quehacer de cristianos católicos no se puede reducir a lo privado. Son discípulos laicos con un carisma especial: su índole secular. Entonces, en el ámbito de la política se muestran como discípulos de Jesucristo. En esta línea deben evangelizar la política y cristianizar el ámbito político de la sociedad y el mundo donde viven. Así, les corresponde asumir la actitud propuesta por el Maestro: “servir y no ser servidos”, para así entregar su vida a favor de los demás. También el mismo Jesús les está diciendo a los políticos y gobernantes discípulos de Jesús cómo deben actuar. No como quienes tiranizan u oprimen; sino como quienes liberan y sirven al pueblo, al cual pertenecen. Al caminar como pastor por los mismos caminos del pueblo, uno siente que éste es una gran exigencia de la gente hacia los políticos. Y si se es católico con mayor razón: Ser agentes de liberación en la verdad, como servidores. Esto es, como testigos del Resucitado que han recibido la tarea de hacer evangelización en, de y desde la política.

¿Qué conlleva todo esto?

 Ante todo, mostrarse como discípulo y testigo, sin temor ni vergüenza, actuando según los principios del Evangelio y siendo hijo de la luz, cooperando con Dios en la instauración de “una nueva tierra y unos cielos nuevos”.

 Mostrarse comprometido, desde el servicio a los demás, con la liberación- salvación propia y de los hermanos. En esto se hace realidad la enseñanza de Pablo: “es ofrenda viva a Dios” en beneficio de los demás (cf. Rom. 12,1- 2). Hacerlo sabiendo que su actuación política está vinculada a la construcción del Reino de Dios y el anuncio del Evangelio de Jesús el Señor

 Mostrarse como perteneciente al pueblo de Dios y por tanto dedica su trabajo en beneficio de todos los seres humanos sin excepción, en comunión con los pastores y los demás bautizados. Así, recibe formación y acompañamiento de la misma Iglesia.

 Mostrarse preocupado por el Bien Común de todos y no por sus propios intereses. Para eso, cuenta con la ayuda de la gracia de Dios; la luz del Espíritu y las riquezas de la Palabra y de los sacramentos.

Habida cuenta de esto, los discípulos misioneros de Jesús que trabajan en la política, según enseña Francisco (Ev.G. 24) están convocados a:

1. PRIMEREAR: salir al encuentro de todos para invitarlos a participar como sujetos sociales a la luz del Evangelio. Ser una expresión de la Iglesia en salida

2. INVOLUCRARSE: con todos, pero en especial con los más necesitados, achicando distancias, sufriendo con el que sufre y alegrarse con quien está alegre. Ser un ejemplo de la opción preferencial por los pobres y excluidos,

3. ACOMPAÑAR: a todos los ciudadanos respetando sus derechos y sin imponerles cargas innecesarias ni intereses egoístas. Distinguirse como discípulo de Jesús que practica el mandamiento del amor fraterno (cf. Jn 13,35)

4.FRUCTIFICAR: dando la vida,siendo testigos en situaciones concretas y oler a pueblo con el perfume del Evangelio. Ser imitador de Cristo

5. FESTEJAR: dando gracias a Dios por su vocación y participando en las celebraciones de las comunidades eclesiales a las que pertenecen y donde se nutren. Sentir el gozo espiritual de ser pueblo

Terminaría estas reflexiones con cuatro recomendaciones:

1) Tengan plena conciencia que ser político católico es una hermosa manera de manifestar la vocación y misión del laico bautizado en el mundo: sean, entonces profetas para denunciar y destruir el pecado en la sociedad y, sobre todo anunciar la Nueva Noticia de Jesucristo quien quita el pecado del mundo

2) No tengan miedo de ser cristianos católicos en el ambiente de la política. Tendrán que vencer muchas oscuridades y tentaciones. Sin embargo, Dios ha puesto su mirada en ustedes para que actúen en su nombre en el servicio a los demás. No olviden que Dios les ha dado, en el bautismo y la confirmación la ayuda de su gracia; no les ha dado espíritu de timidez (2 Tim 1,6).

3) Sean audaces con la creatividad del Espíritu .Y esa audacia tiene que llevarlos a que la gente, los hombres y mujeres de nuestras naciones, en especial los pobres, han de llegar a ser lo que su vocación humana encierra: ser el verdadero sujeto social de la democracia, de su pleno e integral desarrollo, de la auténtica liberación en la verdad.

4) Basar sus actuaciones en la Doctrina Social de la Iglesia y sus principios básicos (Derechos humanos-Bien Común-Destino Universal de los Bienes de la tierra-Principio de subsidiariedad-Solidaridad), conocerla y exigir que se les enseñe.

Les garantizo que cuentan con la gracia de Dios, la oración de la Iglesia y la esperanza de un pueblo sufrido que quiere ver en ustedes la presencia de un Dios que libera, engrandece a todos y les recibe con el abrazo lleno de ternura y de amor que le distingue. ¡Animo y adelante en el nombre del Señor.

 

Cáritas Venezuela celebró una misa y almuerzo navideño para más de 130 personas en situación de calle en Caracas. La eucaristía la presidió Monseñor Diego Padrón, Arzobispo de Cumaná y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), en acción de gracias a Dios por el recién inaugurado proyecto social "Casa de la Misericordia" de Caracas, que en tan sólo 2 meses ha atendido a más de 800 personas.

Los asistentes a la fiesta navideña, fueron agasajados con aguinaldos y parrandas y atendidos por el equipo Nacional Cáritas Venezuela, quienes compartieron momentos de esperanza y encuentro con los hermanos en situación de calle.

Monseñor Padrón, expresó durante la homilía que “Dios se complace y se siente bien ayudándonos, perdonándonos, amándonos y dándonos lo que necesitamos”.

“Nadie es tan pobre que no pueda dar algo. Nadie es tan rico que no pueda recibir algo. Así que los pobres también pueden dar a otros que son más pobres. Eso es lo que nos enseña Jesucristo, compartir para que no falte sino que haya en abundancia para todos”, resaltó Mons. Padrón

De igual manera, Monseñor Padrón recordó que la preparación para la Navidad “es tiempo, pues, de buscar a Dios, de rezar, de acercarnos a la iglesia de pedir perdón, de acercarnos a la comunión y de acercarnos al prójimo, compartiendo efectivamente con quienes conviven más cercanamente con nosotros”.

“Jesús vino y se hizo pobre para que no haya pobreza. Se hizo pobre para compartir, porque compartiendo nos enseñó a salir de la pobreza. Este tiempo previo a la navidad es tiempo de solidaridad porque es tiempo de fraternidad y de ayuda”.

En sus palabras finales el Arzobispo le dijo a los presentes “les deseo, en nombre de Cáritas Venezuela, unos días muy buenos, días felices para compartir con su familia y para compartir con todos los que necesitan de nosotros. Superemos ya la pobreza compartiendo lo que tenemos”.

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